Rape a la Marinera

Por Nieves

En invierno apetecen los guisos tradicionales, caldosos y calientes,

aunque el rape a la marinera es un plato que se prepara, y es bienvenido, todo el año.

Es un poco "entretenido" ya que la elaboración consta de varios pasos, por lo que es importante prepararlo con tiempo y sin apuros,

pero se puede hacer bastante cantidad, ya que al día siguiente, que están asentados todos los sabores,

sabe incluso mejor que el primer día.

En definitiva: un plato exquisito que se puede tomar en cualquier momento

o tener en cuenta para un día de fiesta o celebración :-)


- Sazonar las rodajas de rape con sal y pimienta y reservar.
- Poner las almejas en abundante agua fría con un puñado de sal, durante 1 hora para que suelten la posible arena.
- Lavar los mejillones y abrir al vapor. Quitar una de las cáscaras, colar el agua y reservar.
- Quitar las cabezas y pieles de los langostinos y preparar un fumet (ver receta).
- Pelar las patatas, cortarlas en rodajas finas, freir un poco (no es necesario que se hagan del todo, pues al cocer con el pescado, terminarán de hacerse). Reservar.
- Enharinar el rape y freir en aceite bien caliente. Vuelta y vuelta; sólamente para sellarlo. Reservar.
- Cortar la cebolla y zanahoria finamente y freir en el aceite del rape, hasta que comience a tomar color.
- Incorporar los tomates rallados y sofreir hasta que todo esté en su punto.
- Majar en el mortero los ajos y el perejil. Desleir con el vino blanco, y añadir al sofrito. Cocer unos minutos para que el alcohol del vino se evapore y se reduzca un poco la salsa.
- Colocar en el fondo de una cazuela amplia las patatas fritas y añadir la salsa anterior.
- Disponer los trozos de rape sobre las patatas y cubrir el pescado con el fumet de los langostinos
- Añadir el agua de los mejillones.
- Cocer a fuego suave unos 8 minutos.
- A la mitad de la cocción, incorporar las almejas, los langostinos, los mejillones y continuar con la cocción.
- Apagar el fuego y dejar en reposo unos 10 minutos más.
- Este guiso esta delicioso recién hecho, pero al día siguiente, sigue igual de bueno o mejor, ya que todos los sabores se asientan, y las patatas están mucho más sabrosas.