El estudio, publicado hoy en la
revista Science fue dirigido por
investigadores del Centro de Investigación del Cáncer del National Cancer
Institute y mostró que las bacterias que se encuentran en el intestino afectan
la función inmune antitumoral del hígado. Los hallazgos tienen implicaciones
para comprender los mecanismos que conducen al cáncer de hígado y los enfoques
terapéuticos para tratarlos. Usando antibióticos sobre ciertas bacterias, se
puede cambiar la composición de las células inmunes del hígado, lo que afecta
el crecimiento del tumor en el hígado. Además los ácidos biliares pueden controlar
la expresión de CXCL16 y cambiar el número de células NKT en el hígado, y, por
lo tanto, controlar la cantidad de tumores que se pueden formar en el hígado. Finalmente,
los investigadores encontraron que una especie bacteriana, Clostridium scindens
, controla el metabolismo de los ácidos biliares en el intestino del ratón y,
en última instancia, la expresión de CXCL16, la acumulación de células NKT y el
crecimiento tumoral en el hígado.