Cuando hago un patrón que me gusta suelo repetirlo, y más de una vez, es el caso de éste vestido que me hice el pasado verano y que tan a gusto llevo. Guardaba éste tejido sin saber qué hacer con él, los tonos son primaverales y tiene bastante cuerpo, además no tiene derecho ni revés, así que voy a combinarla consigo misma lo pongo en prueba y le hago los retoques, me doy cuenta de que guardé el patrón sin retocar. El contraste no es muy marcado, pero quedan bien delimitadas las piezas. Terminado y listo para estrenar, lo acompañaré con la chaqueta corta de piqué de color crudo que le va de maravilla.