Como ya os he dicho el otro día iré publicando las reseñas que tengo pendientes del 2015. En este caso os hablaré de dos novelas que he leído en el mes de diciembre. Por un lado una novela de Stefan Zweig y por otro lado una novela de Amélie Nothomb. Son dos autores a los que suelo acudir cuando tengo crisis lectoras. Diciembre fue un mal mes y gracias a estos dos autores fue algo mejor.
En pocas páginas el autor consigue emocionarnos y transmitirnos muchos sentimientos a través de sus palabras. Es una historia preciosa y también dolorosa. Es una historia de amor, del amor no correspondido y de lo doloroso que es. La protagonista envía una carta al amor de su vida, una carta en la que narra toda su historia. No se guarda absolutamente nada, en esa carta escribe todo lo bueno y todo lo malo. Nos cuenta su historia de amor, que puede llegar a resultar un poco obsesiva.
Esta historia te atrapa y te la lees de un tirón, no puedes soltarlo hasta que lo terminas.
Un detalle que me ha gustado mucho es que al principio de la novela ya se sabe el final de la historia. En principio creía que eso haría menos interesante el resto del libro, pero ha sido todo lo contrario. He disfrutado de la historia de principio a fin, y el autor ha conseguido sorprenderme de nuevo.
En el blog también he reseñado otros libros del autor: Mendel el de los libros y Viaje al pasado.
Esta novela es la segunda novela que ha publicado la autora. Metafísica de los tubos ha sido su primera novela y espero poder leerla a lo largo de este nuevo año.
En este caso la autora se centra en tres años de su infancia, cuando tiene siete años. Debido al trabajo de su padre la familia se va a vivir a China, a un gueto de Pekín. En ese gueto todos los niños son extranjeros y dedican su día a día a jugar a la guerra. Hasta que llega una niña italiana que cambia la vida de nuestra protagonista.
Todas las novelas de la autora me gustan, me gusta lo que cuenta y como lo cuenta. Pero siempre hay algo que no las hace redondas. En este caso se me ha hecho un poco más lenta que las otras historias que leí suyas. Espero leer en este año más novelas suyas.
En el blog también he reseñado otros libros de la autora: Ni de Eva ni de Adán, Estupor y temblores y Diario de Golondrina.