Reseña literaria El pintor del sombrero de malvas, Marcos Calveiro

Por Eltemplodelasmilpuertas @Templo_Revista
Editorial Edelvives

Las vidas de los artistas siempre resultan interesantes, quizás porque en ellas encontramos más luces y sombras que en las del resto de la gente, lo cual es motivo suficiente para usarlas como materia literaria. Eso es lo que hace Marcos Calveiro con la figura de Vicent Van Gogh en esta novela, que se llevó el Premio Lazarillo 2009. Se trata de una historia de aprendizaje, en la que descubriremos la faceta más humana del famoso pintor holandés a través de los ojos de su protagonista: un joven parisino de dieciséis años que se encuentra pasando, por obligación, un período con su devota tía en el tranquilo pueblo de Auvers-sur-Oise. Allí nunca ocurre nada... hasta que un día tropieza con un misterioso pintor que lleva un sombrero cubierto de malvas. Desde ese instante, el muchacho le servirá de guía, mostrándole los mejores paisajes de la zona y, poco a poco, irá surgiendo una amistad entre ellos. El protagonista vivirá con él días buenos y malos, comprendiendo un poco más el peculiar carácter del artista, tan diferente de la gente convencional que les rodea. Y en el proceso irá aprendiendo lo que son la vida, el amor y el arte, un conocimiento que le ayudará a tomar las decisiones futuras que marcarán su destino. ¿Decidirá ser como todos y llevar una vida rutinaria en provincias o preferirá arriesgarse y ver qué pasa?

Con un estilo poético en la parte narrativa, sin ser recargado en ningún momento, y unos diálogos realistas, breves y ágiles, Marcos Calveiro consigue elaborar una obra fluida cuya lectura resulta muy amena y, en algunos momentos (como la relación del protagonista con Adeline o los últimos días que pasa junto a Vincent), emocionante. Otra de la peculiaridades de esta novela es que, aunque está narrada en primera persona, en ningún momento se nos menciona el nombre del protagonista. Además, la inserción, cada pocas páginas, de reproducciones de algunas de las obras del genial pintor, mencionadas en la novela, son un añadido para disfrutarla más si cabe. En definitiva, una obra muy recomendable, y no sólo para fans de Vicent Van Gogh.