Cuando en la escuela se nos habla de la historia, del arte, de la ciencia, de la literatura ... se nos presenta a los creadores de la cultura como personas diferentes a nosotros, haciéndonos pensar que son seres con mayores cualidades que las nuestras, Desde pequeños se nos da una visión piramidal de la sociedad, que se enmascara con ideas como igualdad de derechos, democracia, libertad del ciudadano ... Nuestra mirada empieza a construirse de abajo a arriba, por eso cuando vamos a un museo admiramos la maestría del artista reconocido, sin darnos cuenta que el ser que contempla aquel cuadro es, en sí mismo, una obra de arte muchísimo mayor. Entramos así en el absurdo de no percatarnos que cuando sentimos una belleza conmovedora lo podemos hacer precisamente porque ésta forma parte de nuestra esencia.
Cuando en la escuela se nos habla de la historia, del arte, de la ciencia, de la literatura ... se nos presenta a los creadores de la cultura como personas diferentes a nosotros, haciéndonos pensar que son seres con mayores cualidades que las nuestras, Desde pequeños se nos da una visión piramidal de la sociedad, que se enmascara con ideas como igualdad de derechos, democracia, libertad del ciudadano ... Nuestra mirada empieza a construirse de abajo a arriba, por eso cuando vamos a un museo admiramos la maestría del artista reconocido, sin darnos cuenta que el ser que contempla aquel cuadro es, en sí mismo, una obra de arte muchísimo mayor. Entramos así en el absurdo de no percatarnos que cuando sentimos una belleza conmovedora lo podemos hacer precisamente porque ésta forma parte de nuestra esencia.