Sillón Egg de Arne Jacobsen, más vivo que nunca

Por Jose Peral @Centrolandia

Articulo de www.centrolandia.com/blog/

A la hora de imaginar un sillón de diseño, lo más seguro es que alguien recuerde el original Sillon Egg de Arne Jacobsen. Desde el momento de su aparición pública, en 1958, se convirtió en prácticamente un mito en lo que a sillones se refiere.

Tal vez el gancho de este asiento (en la imagen se muestra el boceto junto a uno de los ejemplares ya materializados) radica en su forma, que recuerda a un guante de béisbol o incluso a una gallina, ánade u otro ave, si nos fijamos en sus patas.

Y es que esas grandes “orejas” que abrazan a la persona que se acomoda en él son tan originales, de líneas tan simples y puras, que sencillamente uno se plantea cómo no pudo inventarse antes.

El huevo de Arne Jacobsen

Arne Jacobsen es un reconocido diseñador y arquitecto danés (1902-1971) cuyas principales creaciones que han marcado (y marcan) tendencia surgieron a partir de sus edificios de creación propia: el St. Catherine’s College (Oxford, Reino Unido), la Embajada Danesa en Londres (U.K.), el Hotel de la SAS y la sede del Banco Nacional de Dinamarca (ambos en Copenhague, Dinamarca). En ellos no sólo realizaba el edificio en sí sino que en ocasiones los decoraba (interiormente) con diseños originales, propios.

Precisamente del diseño de interiores generando este mobiliario original, surgieron sus obras más destacadas tales como la llamada “silla hormiga”. La “silla número 7” (también conocida como “silla modelo 3107 del año 1955”, del que se vendió en su momento 5 millones de ejemplares) o entre la decoración del hotel SAS, las sillas “cisne” y “huevo”. Además, como excentricidad, mencionar que Jacobsen diseñó una cubertería futurista para la película “2001: una odisea del espacio” que poseía cucharas para ambas manos, adelantándose así también a la tendencia de las últimas décadas de acondicionar distintos instrumentos cotidianos también para zurdos.

En la imagen, se muestran diferentes aspectos del lobby del hotel SAS de Copenhague con la bella escalera y los sillones “huevo” junto a esta, todos ello creación de Arne Jacobsen que aparece sentado en uno de ellos.

Un diseño de 1958 que nunca pasa de moda

Dicen los entendidos que el ya célebre sillón “Egg” nació de la cabeza del danés   Arne Jacobsen especialmente concebido para el lobby del hotel SAS de Copenhague inspirándose en la privacidad que pudiera proporcionar sus grandes orejas, basándose tal vez en los altos cuellos de los abrigos.

Son muchos los que señalan a este sillón como el primero que combinó la piel de su tapicería con el sillón giratorio. A ello se debe sumar la posibilidad de añadir ruedas a sus patas, facilitando así el desplazamiento. Por todo ello, “el huevo” no tardó en encontrar su lugar no sólo en hoteles, sino en despachos y hogares. Actualmente se comercializan con casi cualquier diseño y color de su tapicería, en distintos materiales pero siempre mimando cuidadosamente las formas y proporciones originales que tanta celebridad le ha aportado. Es, sencillamente, un sillón por el que no pasa el tiempo.