Sopa de verduras (de la macroeconomia a la microeconomia casera)

Por Carmenrosa @MicocinaCR


En los hogares no solo españoles, sino en gran parte de los países que denominamos “desarrollados” es notorio que atravesamos una gran crisis económica, que últimamente no nos deja respirar y en nuestro país, no sólo lo parece sino que es una gran realidad, estamos viviendo una constante cuesta de enero, una situación general, que más que la famosa “cuesta”, se ha ampliado al resto del año; una situación generalizada que está haciendo temblar los bolsillos de la economía doméstica, agravado por la constante subida de todos los servicios y materias primas que utilizamos a diario en nuestros hogares.Dicen que “las crisis” suelen sucederse con cierta periodicidad, qué es algo cíclico….pero al ser humano nos cuesta asimilarlo y a pesar de que por la experiencia que nos da la vida es durísimo acostumbrarse a los momentos difíciles.He llegado a la conclusión de que a las nuevas generaciones, a nuestros hijos, aunque no nos guste reconocerlo no les hemos preparado, ni orientado para la cantidad de sucesos que acontecen en nuestra vida diaria.   Vivir no se estudia en la escuela, no hay facultad que les enseñen a saber “la verdad” para tomar decisiones relacionadas sobre todo con los posibles problemas económicos del hogar.  Nuestros hijos aprenden matemáticas, filosofía, física, química…les animamos a que realicen actividades desde pequeñitos, tenis, natación, idiomas, incluso les inculcamos las nuevas tecnologías desde que casi tienen uso de razón; pero nos olvidamos que quizás el sistema educativo de nuestra sociedad debería estar completado con la formación integral del ser humano y considero que ello conlleva prepararles para la gran realidad…..vivir, y ello hoy por hoy, no lo enseñan en ningún colegio ni instituto, ni tan siquiera en la facultad….. Pensamientos éstos que me vienen a mi mente por la situación actual de nuestra sociedad, viendo como nuestros vecinos, amigos, conocidos o familiares sufren por llegar a final de mes, por subsistir con míseros sueldos o sin ellos, o como “estirar” el dinero y poder comer cada día, incluso poder conseguir un techo donde dormir.Eso lo hacían bien nuestros abuelos y nuestros padres, hacían verdaderos “milagros” ya fuese por motivos económicos o por la falta de materia prima…..nuestras abuelas y madres eran verdaderas maestras, licenciadas y grandes expertas en economía, en la carrera de la vida.No intento hablar de otro tema que no sea de cocina, donde la economía lógicamente influye…es por ello, por lo que con ésta receta quiero reivindicar el "aprovechamiento" al máximo y el hecho de que podamos preparar una buena sopa con ingredientes que quizás en momentos de “bonanza” no se hubiesen tenido en cuenta.Por ejemplo, a la hora de hacer un asado, recuperar los huesos (bien los de pollo, de un chuletón, de un pavo, etc.); cuando a la hora de hacer la compra de un pollo, dejar los cuartos trasero para un arroz y sacar las pechugas fileteadas, aprovechando la carcasa; las hojas verdes que en muchas ocasiones no utilizamos, cocinarlas (de espinacas, de los nabos, de las lechugas frescas, de la cebolletas, la parte verde de las acelgas, etc.)….con todo ello, piensen: se puede preparar un buen caldo base, inclusive una riquísima sopa de verduras, como yo hice en ésta ocasión.¿Cómo la preparé?Ingredientes:   Huesos frescos de ternera (tuétanos y de costilla), las costillas del asado de dos chuletones, la carcasa de un pollo, más las alitas, el cuello y los huesos de los contramuslos, un puerro, un nabo, dos zanahorias, una patata, una cebolla fresca, hojas de lechuga malagueña, una hoja de acelga, una rama de apio, sal.Para prepararla:En una olla poner todos los huesos y cubrirlos con agua, llevar a ebullición y espumerear.Agregar toda la verdura cortada en trozos, llevar nuevamente a ebullición y volver a espumerear nuevamente, dejando cocer aproximadamente una hora a fuego lento. Salar al gusto.Consumir el caldo junto con la verdura como en ésta ocasión.Ideal también haciendo un puré o colando el caldo y reservándolo para otros guisos. Estupendo igualmente escurriendo el caldo para hacer una sopa con cualquier tipo de pasta, aderezándolo con jamón picadito, con arroz, con huevo cuajado…….en definitiva procurando hacer en nuestros hogares una gastronomía de subsistencia, de aprovechamiento, no por ello menos rica y sana.