Llevas un rato analizando datos y tienes cuatro gráficos abiertos en ventanas separadas: ventas, usuarios, conversión e ingresos. Para comparar cualquier par de ellos tienes que cambiar de ventana, recordar lo que acabas de ver y volver. Tu cerebro está haciendo el trabajo que debería hacer el gráfico. La solución es tan simple como reunirlos […]