El machismo ampara estas agresiones brutales contra las mujeres. El machismo en fiestas enarbola la idea de que las mujeres son propiedad de libre uso y disfrute... solo por eso, porque son fiestas y se bebe y ellas beben también y si beben, están para eso, ¿no? Para que los machos machotes las usen y las tiren después como un vaso de calimocho vacío. Todos los que están implicados en esta violación tan horrible son hombres jóvenes... por lo que el machismo está patente en la fibra educacional de muchos jóvenes —quiero pensar que cada vez son menos, pero siempre demasiados—que siguen pensando que las mujeres son objetos de los que pueden disfrutar a su antojo.
El machismo mata. Pero el machismo también viola.
Hay una cierta supremacía machista que no conseguiremos erradicar tal y como vamos. Muertes, violaciones, agresiones, maltrato, vejaciones... un terrorismo sistemático que no desaparecerá mientras se toleren ciertas actitudes machistas y micromachismos educacionales que se aceptan como algo pictórico y típico de nuestro paisaje... Solo podremos acabar con esta lacra si luchamos todos juntos, hombres y mujeres. Fomentando la igualdad, la tolerancia, el dialogo, el respeto, aceptando que las mujeres somos libres y tenemos capacidad de decidir todo lo que respecta a nuestra vida. En fin. Espero que la justicia cumpla su cometido en este caso tan horrible. Y le envío a esta joven mi cariño y mi solidaridad... sufrí una agresión sexual hace tiempo y aún así, no me puedo imaginar la situación tan espantosa que ha vivido, que está viviendo estos días y que aún le queda por vivir. Por desgracia, episodios como estos no se borran de la memoria así como así y se tiene que aprender a vivir con ello. Hagamos posible que esto no vuelva a suceder.
Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...