Ingredientes:
-60 gr. de harina simple (de la común)
-60 gr. de harina fuerza
-30 gr. de cacao en polvo
-4 huevos, separada la clara de las yemas
-160 gr. de azúcar
-100 ml. de Kirsch
-700 gr. de guindas en conservas (yo utilicé unos botes de cristal que venden el el Lidl)
-250 gr. de de chocolate negro
-800 gr. de nata para montar.
-cerezas para adornar
-azúcar glas para espolvorear.
Preparación:
Mientras nos ponemos con la elaboración de la tarta pondremos el horno a precalentar a 180º. Engrasamos dos moldes redondos, poco profundos, de 20cm de diámetro y los forramos con papel de horno. Tamizamos tres veces las dos harinas junto con el cacao, sobre un papel vegetal.
Con la batidora de varillas montamos las claras a punto de nieve firme y agregamos poco a poco el azúcar sin dejar de batir, hasta que se disuelva y la mezcla quede espesa y brillante. Añadimos las yemas y batimos durante veinte segundos más. Vamos incorporando ahora la mezcla de la harina y el cacao de 2 o tres tandas, con movimientos envolventes, rápidos y ligeros. Cuando ya tengamos una mezcla homogéna la repartimos en los dos moldes que habíamos reservado, en partes iguales. Extendemos la mezcla bien en los dos moldes y la introducimos en el horno durante 15 minutos, hasta que queden dos bizcochos esponjosos al tacto. Sacamos del horno y lo dejamos reposar durante 5 minutos en los moldes. Pasado este tiempo los volcamos sobre una rejilla metálica hasta que se enfríen totalmente. Cortamos cada bizcocho en dos.
Remojamos cada rueda de bizcocho con un poco de Kirsch. Montamos la nata cubrimos generosamente una de las capas, repartimos un tercio de las cerezas las cuales hemos escurrido previamente y tapamos con otra rueda de bizcocho. Repetimos la operación: Mojamos el bizcocho, cubrimos con nata y las cerezas, así hasta terminar con una rueda de bizcocho. Apretamos un poquito para compactar más la tarta.
Cubrimos toda la tarta con el resto de la nata. Nos podemos ayudar de una espátula para que quede bien extendida. (Reservamos un poco para hacer unos rosetones)
Con un pelaverduras pasamos sobre el chocolate para sacar unas vituras rizadas y las vamos poniendo a los lados de la tarta, haciendo un poco de presión con la mano para fijarlas bien. Ponemos la nata que habíamos reservado en una manga pastelera y formamos unos rosetones, decoramos con unas cerezas y espolvoreamos con un poco de azúcar glass.
Nota: El Kirsch es un aguardiente elaborado con cerezas. La tarta Selva Negra se prepara tradicionalmente con guindas frescas cocidas en almíbar y deshuesadas, aunque se puede sustituir por cerezas deshuesadas en conserva, las cuales hay que escurrir bien sobre papel absorbente para que su color no tiña la nata.
Si no se consiguiera o no se tuviera el licor, podemos bañar los bizcochos con el almíbar de las cerezas y un poco de ron blanco, aunque con el almibar de las cerezas sólo queda muy rico.