Un día en París

Por Sara M. Prat Bolin

El miércoles me levanté muy temprano para coger casi el primer tren del día y poder estar a primera hora en París. A mediodía se inauguraba FIAC y quería aprovechar bien las horas previas para ver algunas de las fantásticas exposiciones que hay en la ciudad y aprovechar para dar un buen paseo.

En las próximas semanas te contaré algunas de las expos que ví. Hoy dedico este post a la Feria.

FIAC se celebra en el Grand Palais, no creo que exista una localización mejor para una feria de arte, el edificio es tan bonito que sólo cruzar la puerta merece la visita.

Antes de llegar allí me fui al jardín de las Tullerías a ver la exposición de escultura al aire libre que siempre se celebra paralela a la feria. Vi muchas cosas que me gustaron como 2 preciosas obras de Antony Gormley que en conversación con otras clásicas del parque daban un resultado increíble.

Un trío de la alemana Anna Fasshauer que con el Louvre detrás era espectacular, los dedos gigantes en mármol de Carrara de Jonathan Monk estaban fantásticos en medio del paseo principal, como caídos del cielo, de la mano de un dios del Olimpo y con miles de niños jugando con ellos, interacción total. Pero sin duda lo que más me gusto, fue la colección de cabezas de animales haciendo referencia a los signos del zodíaco de Ai Weiwei, están tan conseguidas en su ubicación que las deberían dejar allí para siempre.

Un salto rápido a la Place Vandome para ver qué había colocado Dan Graham... fue algo desilusionante. Esperaba encontrarme uno de sus pabellones en tamaño gigante, que puediera recorrerse y en cambio encontré dos, de escala "bastante doméstica" (dentro de lo domésticas que pueden ser estas obras). Bonitas, mucho, porque todos lo son pero para estar donde están, en mi cabeza imaginaba algo mucho más espectacular.

Y de ahí corriendo a FIAC que abría sus puertas. De nuevo, a pesar de ser un día de acceso "restringido" las masas recorrían los pasillos ¡qué cantidad de gente! Me encanta ver las inauguraciones así, nada más triste que un pasillo vacío!

Me gustaron muchísimas cosas, en esta Feria últimamente siempre las encuentro. Entre ellas un pabellón rojo de Chiharu Shiota en línea con la instalación que tiene en el pabellón de Japón de la Bienal de Venecia, super bonito.

Un grandísimo cuadro de Carol Bove hecho con plumas de pavo real, una esquina increíble de nuevo en la galería de Elvira González con Donald Judd, Juan Muñoz y Calder, bastante obra de Michelangelo Pistolleto con sus característicos espejos y otras super bonitas también con espejos de Rondinone que reflejaban unas fotos de Morimura recreando personajes velazqueños; genial esta mezcla también a pesar de ser stands de galerías diferentes!

Un San Sebastián de Louis Bourgeois (tengo la impresión que vaya donde vaya veo mucha obra suya), un fotón icónico de vaqueros de Richard Prince y un mini pajarito intentando volar de Calder... que monería!

Me gustó ver también equilibrios en cristal y mármol de José Dávila, parece que los han congelado cuando están a punto de caerse, un cortinón rojo de Martin Creed que se abre y cierra a las puertas del stand, dejándote entrever lo que hay dentro o entrar o no (total!), y obras de Secundino Hernández que sigue arrasando por donde pisa.

En la parte de arriba, sin duda los stands dedicados a la obra de los mexicanos Héctor Zamora y Stefan Brügemann y al suizo David Rengli.

Hasta el domingo está abierta, así que aún estás a tiempo de subirte a un avión o a un tren para ir a verla, Paris siempre merece una visita!

FIAC, Gran Palais Paris. Hasta el 25 de octubre.