Estos vasitos no son para golosos empedernidos, al contrario, este es un postre ideal para todos aquellos que prefieren tomar queso o yogures al final de la comida. Pero si os gusta la idea, es facilmente transformable ya que podemos utilzar un vino dulce, y añadir azúcar a la cuajada. Lo bueno que tiene la cocina es que podemos trasformar a nuestro gusto las recetas, darles la vuelta y cambiar completamente el chip.
Estos vasitos tienen muy pocas calorías y menos si sustituimos el poco azúcar que tiene por algún otro tipo de edulcorante. Es un postre nutritivo y muy sano, con las proteinas que aporta la leche, los prolifenoles y el resveratrol del vino. ¿Se puede pedir más?
Ingredientes:
- 1/2 litro de leche
- 2 cucharadas de leche en polvo
- 1 sobre de cuajada
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta
- 1/4 litro de vino de la Ribera del Duero (u otro, pero bueno)
- 4 hojas de gelatina
- 1 cucharada sopera de azúcar
- 50 gr. de piñones
Elaboración:
Preparamos la cuajada hirviendo la leche y disolviendo en ella la leche en polvo, la sal y la pimienta. Dejamos templar un poco y añadimos el sobre de cuajada disolviéndolo bien.
Dejamos enfríar y cuajar del todo y servimos los vasitos muy fríos.
Bon appétit