Viajar con un alérgico

Por Paquiberenguer

Se aproximan las vacaciones de Semana Santa y Pascua. Mucha gente aprovecha para salir unos días de viaje, pero yo sé que en las familias donde hay un hijo alérgico salir de casa no es tan fácil.

Comer en un restaurante es tener una espada de Damocles encima. Sabes a qué me refiero ¿Verdad? Esa mano que tantea el bolso para ver si la adrenalina sigue ahí…

Encima, durante un viaje es imposible controlar todo el tiempo los ingredientes de los platos, las trazas, la contaminación cruzada…

En la celebración de la primera Comunión de mi hijo, encargamos el menú de manera cuidadosa en un buen hotel, les expliqué todas las alergias que sufría y se las pasé por escrito. Cuando fuimos a comer, su plato no era el acordado y ante mis quejas afirmaron que le habían puesto “todo sin gluten” a pesar de no ser celiaco ☹️

Frutas y legumbres verduras en un puesto del mercado.

Peor todavía si estamos en el extranjero. Recuerdo que en París intentaba explicar que  era alérgico a las legumbres (légumes), pero se extrañaban y me preguntaban que si lo era a todas. Después me di cuenta de que légumes también significa verduras.

Al final, cuando la alergia es severa, o cuando se tienen varias alergias, la precaución se convierte en miedo y acabamos renunciando a salir de viaje.

Pues nada de eso. Viajar es un placer y no es necesario prescindir de él por culpa de la alergia.


Salir de viaje tiene múltiples beneficios para todos los miembros de la familia,

  1. Modifica nuestra perspectiva del mundo.
  2. Ayuda a resetear la mente, liberándola de largos periodos de estres acumulado.
  3. Proporciona experiencias enriquecedoras que las cosas materiales no pueden darnos.
  4. Te convierte en alguien más comprensivo y respetuoso. Puesto que es más fácil comprender lo que se conoce, o lo que se ha visto.
  5. Afianza las relaciones con las personas con las que viajas. Puedes conocer gente nueva.
  6. Te enseña a ser resolutivo, te da autoconfianza, y potencia la creatividad.
  7. Te hace ver lo bien que se está en casa
  8. Y si te parece poco, los científicos han comprobado que las personas que viajan con frecuencia tienen menos ataques cardiacos que los que no lo hacen.

Seguro que a ti se te ocurre algún motivo más para viajar…

Ahora mismo me iría de viaje a esta playa que está en Australia.


La alergia no va a ser un obstáculo.

Se puede viajar y pasarlo incluso mejor que en condiciones normales.


Permíteme que te deje mis recomendaciones:

1 Llévate la adrenalina, los antihistamínicos, inhaladores, pomadas, etc.

Puede parecer obvio, pero en caso de necesidad, no tengas que ir buscando una farmacia por ahí…

2  Junto con los medicamentos, un escrito del médico en el que se detallen las alergias que padece tu hijo, y que especifique que necesita llevar consigo la aguja autoinyectable. Mejor si dice, de alguna forma, que debe de poder llevar consigo su propia comida por motivos de salud.

Este escrito te servirá por si te ponen pegas en algún sitio con escaner para entrar con una aguja (¿aviones, museos?)

En otros lugares (Euro Disney, por ejemplo) no permiten la entrada de comida del exterior. Pero si muestras un certificado médico son más flexibles.

Si el viaje es al extranjero, ese escrito debes de traducirlo al idioma del país de destino. Y, ya puestos a pedir, plastifícalo por si las moscas ;D

3   No comáis mucho en restaurantes si no son de total garantía. Los pic-nics les gustan mucho a los niños. Está claro que molan más con buen tiempo.

Las clásicas cestas de pic nic son muy chulas, pero no son muy prácticas para salir de viaje. En cambio, mira esta súper mochila

Mochila de picnic pensada para 4 personas

Está en 5 colores distintos. Con compartimentos para bebidas y comidas.

Las puede mantener frías o calientes hasta 7 horas.

La venden en Amazon por 70,86 €. O sea, que con una o dos comidas está más que amortizada.

Y, si no, una mochila normal llena de bocadillos y latas, como siempre se ha hecho!

Siempre que hemos ido de picnic, lo hemos pasado fenomenal. Cualquier fin de semana es bueno: Un recorrido en bici o una caminata bastan. Entonces sacas tu mantelito y todos tus “avíos”, que están buenísimos tras esa actividad física. ¿A que sí?

(Después hay que recoger los desperdicios. O sea, que recuerda coger una bolsita para la basura.)

4 No vayáis a un hotel.

Los hoteles están sobrevalorados

Piénsalo: Toda la familia metida en una habitación (o dos) como sardinas en lata. Diciéndoles a los niños que no hagan tanto ruido, que no toquen el minibar… Al final, sólo molan los de 5 ó 6 estrellas, y esos son muy caros (modo ironía ON).

En realidad, lo bueno de hotel es que te lo dan todo hecho. Que no es moco de pavo ¿eh?. Y lo malo es que, con un alérgico, no tienes una cocina para tener controlados los ingredientes.

Aquí tenemos varias alternativas: Camping, autocaravana… O la que yo prefiero: alquilar una casa, apartamento o piso por días. Eso está muy muy bien, en serio.

  • Hay empresas de alquiler de inmuebles turísticos que te alquilan desde cabañas en el monte hasta casas rurales, o pisos en ciudades. Nosotros fuimos una vez a una casita rural cerca de Valladolid y nos encantó. La encargada se llamaba como yo, jeje.
  • Y también está la emergente economía colaborativa en la que, particulares, alquilan sus casas o sus segundas residencias a otros particulares que viajan. Hay muchas plataformas on line dedicadas a ello.

Yo conozco Air bnb.  En esa plataforma entras, te registras, y la puedes usar bien como huesped, bien como anfitrión.

Yo la he usado varias veces y te puedo decir que la web funciona perfectamente (tiene app para móvil y tablet), es la que más clientes tiene en el mundo y son muy serios. Aunque, como todo, tiene sus pros y sus contras.

Para la persona que viaja, los pros son los siguientes:

Te hospedas en una casa particular, que puede ser para ti solo, la cual ves en fotos, a un precio muy inferior que en un hotel.

Esa casa y ese anfitrión tiene evaluaciones de otros usuarios previos, por lo que puedes saber si es real lo que ofrece o no.

Puedes comunicarte previamente con el dueño para aclarar dudas en cuanto a ubicación, normas de uso de la casa, y todo lo que quieras saber. (O el propietario sobre el huesped, claro)

Los pagos son seguros y se realizan siempre a través de Airbnb.

Si cancelas el viaje te devolverán el dinero, o una parte de él, dependiendo de las condiciones pactadas de antemano, las cuales conoces antes de reservar.

En la plataforma hay muchísimos inmuebles en todo el mundo entre los que puedes elegir. Los mejores se agotan antes, claro.

También se ofrecen habitaciones para compartir por días.

En el tema de la alergia que nos ocupa, podrás preparar las comidas en tu cocina y comer en esa casa, o llevártelas mientras visitas la ciudad.

Para la persona que viaja, los contras son los siguientes:

El anfitrión puede cancelar la reserva y no te compensa de ninguna forma. Al fin y al cabo es su casa… Airbnb publica automáticamente las reservas que han sido canceladas por cada uno de los anfitriones. O sea, que si una persona ha cancelado 3 veces, tú lo sabes. Yo no reservaría su casa. Y si una persona en 5 años no ha cancelado nunca… ¿porqué te va a cancelar a ti? Debes elegir anfitriones bien puntuados y con buenas valoraciones de otros huéspedes. Yo creo que tendrás una buena experiencia.

Si te quieres registrar, en airbnb, puedes pinchar en la imagen de arriba y, como vas recomendado por mí, que ya estoy registrada, creo que te regalan 35 € para que los uses en dicha plataforma.

5 Cuidado con el coche.

…BON VOYAGE…