Nunca debemos sobrecargar la estancia con paredes, objetos y mobiliario en diferentes matices amarillos, tendremos un resultado que puede rozar lo estridente. Ejemplo de ello es la foto que os muestro a continuación.
AIRES VINTAGE , estancias distintas que engloban chimeneas pintadas en amarillo plátano junto a composiciones de cuadros, biombos unidos a un mobiliario clásico, lámparas industriales con sillones retro o una decoración de estilo nórdico rematada con el sillón tower-rock.
Cuartos de baño que se escapan de lo convencional y se abren al paso de puertas correderas de madera. Lámparas de lagrimas, bañeras victorianas , papel pintado en paredes, fotografías en blanco y negro o cortinas de seda serán parte de estos interiores.
Diferentes tonos amarillos, diferentes estilos, pero todos igual de atrayentes. Da igual el servio que desempeñen, ninguno de estos objetos pasará desapercibido en el hogar.