Zarzamoras, familia de las rosaceas

Por Illescas

í Estas zarzamoras crecen con total libertad cerca de mi casa. Las veo florecer todos los años y luego hacia finales de verano me ofrecen sus sorprendentes frutos negros, de aspecto poco tranquilizador, pero que estallan en sabor dentro de nuestra boca. Una de las cosas que más me llama la atención de las zarzamoras son sus flores. Precisamente por ser familia de las rosáceas, sus flores son muy, muy parecidas a las de las rosas silvestres.

Cultivo de las zarzamoras

Es poco habitual ver que alguien cultiva zarzamoras en su jardín y esto sobre todo es debido a su carácter invasivo, estos arbustos crecen de forma desproporcionada si no hay un control sobre ellos. Su crecimiento sin control contrasta con la escasa necesidad de cuidados. No necesitan suelos especiales y aguanta la sequía con facilidad, por eso es fácil verlas en los bordes de los caminos, cerca de paredes, y en situaciones de lo más variopintas, aunque donde se encuentran realmente a gusto es en ambientes de bosque y cerca de los arroyos. En los jardines y huertos es más fácil ver que se cultiven grosellas o frambuesas que son zarzas pertenecientes al mismo género. Son más fáciles de mantener a raya, algunas tienen producciones de frutos más abundantes y con sabores mucho más dulces.

Uso de los frutos de la zarzamora y…de sus hojas

Los frutos de la zarzamora son las moras y desde siempre se han utilizado en la cocina para realizar multitud de platos, de los que podríamos llamar de nuestras abuelas: compotas, macedonias, tartas…pero también ha tenido usos para la producción de vinos y aguardientes. Ahora no deja de sorprenderme el encontrar los famosos yogures de frutos del bosque, donde las moras están siempre presentes. Desde antiguo es conocido el uso de la zarzamora (sus hojas) para curar llagas y heridas en uso tópico. Sus hojas también se utilizan para curar problemas intestinales por sus propiedades astringentes. Si ves unas zarzamoras creciendo en libertad, ahora posiblemente la mires con otros ojos.
Si te ha gustado este artículo, compártelo con tus seguidores y amigos. ¡Con un simple gesto me ayudarás tanto a mi, como a ellos! Y no olvides que te puedes suscribir y recibir mis artículos por correo.