Revista Salud y Bienestar

Cuatro consejos para cuidar nuestro corazón

Por Salutis

Esta mañana me preguntaban cuál sería la mejor manera de prevenir el riesgo de una enfermedad del corazón (coronaria).

Cómo cuidar nuestro corazón

La respuesta que se me vino a la mente es que para prevenir lo mejor es conocer los factores de riesgo de una enfermedad y ser conscientes de si estamos o no tentando a la suerte.

La enfermedad coronaria se produce cuando la arteriosclerosis afecta a las arterias que nutren el músculo cardíaco.

En cuanto a las enfermedades del corazón como la angina de pecho o el temido infarto, se ha comprobado que los países dónde se han puesto en marcha planes de acción con medidas preventivas ha disminuido la mortalidad debida a estas causas. Por ello, conocer el riesgo y practicar medidas preventivas (saber que hábitos llevamos) es la mejor manera de cuidar nuestro preciado "motor de vida".

Existen cuatro factores de riesgo principales que se potencian entre ellos, de manera que si una persona tiene tres a la vez, tiene ocho veces más probabilidades de sufrir una enfermedad coronaria que alguien sin ninguno.

  1. El colesterol:El nivel de colesterol está en parte determinado por la dieta, otras veces existe una dificultad en eliminarlo y en otras ocasiones el cuerpo fabrica más del necesario. En todo caso disminuir los alimentos ricos en colesterol disminuye los niveles. En general, deben moderarse o evitarse el consumo de grasas, en especial de origen animal (carnes rojas, lácteos, embutidos y mantequillas).
  2. La hipertensión: Más de la mitad de hipertensos no saben que lo son. A partir de los 35 años se debe acudir al médico para informarnos de estos valores y actuar en consecuencia para mantenerlo a raya. La carne y los huevos, más que cualquier otro alimento, suben la presión arterial, también debes evitar el exceso de sal.
  3. El tabaco: La nicotina y el monoxido de carbono son dos sustancias que al inhalarlas inciden en el desarrollo de una enfermedad cardiovascular. Debilitan las paredes arteriales al circular por la sangre, lesionándolas y facilitando que se deposite el colesterol dificultando la circulación a largo plazo. La nicotina hace que las glándulas suprarrenales segreguen más adrenalina una hormona que constriñe las arterias y que aumenta la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Por tanto, fumar aumenta el trabajo del corazón y sus necesidades de oxígeno, un órgano que determina nuestra calidad y duración en la vida.
  4. El estrés: Tenemos estréscuando nos sentimos agredidos, atacados tanto física como psíquicamente. Es una forma de reaccionar y ponernos a salvo pero si los estímulos se disparan de forma continuada este mecanismo fisiológico saludable, se convierte en un enemigo interior sobre todo para nuestras arterias. Se aumenta la secreción de adrenalina que a su vez provoca un aumento de la tensión y frecuencia cardíaca. No todo el mundo reacciona igual ante situaciones de estrés. Hay personas que son capaces de conservar la calma y otras están en una alerta continua (son impacientes, nerviosas, ambiciosas o competitivas, que no escatiman esfuerzos para conseguir sus propósitos) como el modelo de ejecutivo agresivo que nos puede venir a la mente y no en sentido peyorativo.

Existen otros factores secundarios o específicos de riesgo como la diabetes o el sedentarismo de los que os hablaré en otro post.!

¿A qué riesgos te expones tú en relación a tu corazón y cómo crees que te pueden estar afectando?


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