Magazine

126. El lugar imposible

Publicado el 14 abril 2022 por Cabronidas @CabronidasXXI

    Hace tiempo, y parafraseando a Rosendo, navegué a muerte hasta naufragar en la barra de un bar. Cuando apuré la penúltima copa necesité ir a mear aunque iba cargado de todo menos de agua. Me acerqué a la puerta del lavabo, ingrávido, como si caminara sobre nubes y, cuando abrí la puerta y accioné el interruptor, un haz de luz blanca iluminó en claroscuros de ensueño un lavabo como nunca había visto.

    En toda mi dilatada vida de bares, pubs y discotecas —ahora parece que parafraseo a Los Suaves— he visto lavabos de toda condición. Lavabos de limpieza neutra. Lavabos cuyo suelo podías lamer sin riesgo de hospitalización, y lavabos que presentaban peor aspecto que una mazmorra medieval. Pero el lavabo en cuestión escapaba de la imaginación más poderosa. ¿Cómo te describo que aquellos metros cuadrados parecían la pesadilla de la mente más sucia? ¿Cómo te explico que si el horror más punzante buscara donde vivir jamás se alojaría en tan insólito aseo? ¿Cómo te convenzo de que existe un lugar donde hacer tus necesidades se antoja una imperdonable profanación?

    No os acercáis ni a lo más remoto de lo que os cuento, si pensáis en cierto lavabo escocés en cuyo retrete un tal Renton se sumerge para recuperar sus narcóticos, no. Ni siquiera os aproximáis un segundo si imagináis un inodoro de una insalubridad tan hedionda y obscena, que podría albergar virus aún por descubrir. No y no. Aquel lavabo presentaba tal pureza, estaba tan limpio, tan inmaculado, que parecía la antesala del Edén.

    Pero lo realmente perturbador es que sus prístinas paredes exhibían pósters de Rick Astley, Glenn Medeiros, Loco Mía, y los polimorfos de The Village People.



También podría interesarte :

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Quizás te interesen los siguientes artículos :