Desde 1991, se encerró en su casa en Viedma, ciudad argentina, capital de la provincia de Río Negro. Nadie supo la razón. Pero los últimos cinco años vivió encerrado en su dormitorio, fue hasta el sábado pasado cuando doctores locales lo encontraron. El hombre estaba sucio con pelo largo hasta la cintura, su barba tupida, ropa gastada y su piel blanca por la ausencia de contacto con el sol. A pesar de su largo encierro no perdió la capacidad de comunicarse con otras personas .
El hombre es de “características especiales”, pues a los 9 años abandonó el colegio primario por problemas de relacionarse. A los 17 y 18 años manifestó una actitud antisocial. Pero dos años después se encerró en casa con sus padres. Aún se desconoce si el encierro fue voluntario.
