Ser mamá o papá es una sensación única y maravillosa. Poder llevar a cabo la crianza de nuestr@s hij@s es, sin duda, el papel más importante que vamos a realizar en nuestra vida. Educar no es fácil, y aún así, muchas son las parejas que deciden transitar por este camino. L@s hij@s, en sus primeros años de vida, son dependientes de los adultos y moldean su personalidad en función de cómo los tratemos. Es por ello que, si queremos niñ@s emocionalmente fuertes, felices y luchadores necesitamos construir estas personalidades desde la más tierna infancia.
La crianza positiva posee mucho que decir en este aspecto. Se basa en potenciar valores tan importantes como el respeto, la tolerancia y la empatía. Resulta imprescindible que los padres y madres demuestren estos valores, para educar, con el mejor de los ejemplos, a l@s niñ@s.
Pero no siempre ocurre así. A pesar de que, poco a poco, la crianza positiva está haciéndose un hueco en los estilos de crianza habituales, todavía son muchas las familias que llevan a cabo estilos de crianza autoritarios, basados en el castigo y el menosprecio, que no solo merman la confianza y autoestima de l@s más pequeñ@s sino que, además, les impiden funcionar de manera adecuada en su día a día, debido al gran peso emocional y negativo que cargan a sus espaldas.
Hace unos meses fui testigo de una escena horrorosa, que os conté en el post Educar en positivo: Sigue siendo una asignatura pendiente. Estábamos mi hijo y yo en una terracita de un bar, y pude escuchar cómo una mujer descargaba una retaíla de menosprecios a la que parecía ser su nieta, solo porque se había puesto a llorar. Esta situación me estuvo rondando en la cabeza durante semanas, pensando en cómo estaba creciendo esa niña, en la imprenta que estaba dejando ese tipo de crianza en su personalidad. De esas reflexiones me sentí en la necesidad de seguir difundiendo, con más fuerza, la crianza positiva; y así nació mi post 20 frases que mejoran la confianza de tus hijos, que te invito a leer. Hoy, le doy la vuelta a este post y te cuento las 20 frases que tu hijo/a no debe escuchar, pues pueden tener efectos muy negativos en su autoestima y personalidad.
Muchas de ellas las tenemos tan escuchadas e interiorizadas que le hemos quitado su verdadero significado; no obstante, l@s niñ@s son capaces de entenderlas a la perfección y, poco a poco, van dejando un poso muy difícil de quitar. Tenlas presentes y evita decirlas a tus hij@s.
20 frases que tu hijo/a no debe escuchar
- Eres muy pesado
- Deja de decir tonterías
- No te preocupes por tonterías así, no merece la pena
- ¡Qué cosas más tontas tienes!
- No llores más, pareces un niño pequeño
- Como vaya te vas a enterar
- Te voy a dar una h***** que te va a quitar toda la tontería
- Mira cómo se portan los demás de bien, ¿eh? No como tu, que te portas fatal
- Deja que lo haga yo, que tu no eres capaz
- Si sigues así no vas a tener amigos
- Te vas a caer
- No se te da nada bien
- ¿Eres tonto o qué te pasa?
- Vete de aquí, me estás molestando
- Te ha salido mal, como siempre
- Nunca haces nada bien
- ¡Que harta me tienes!
- No te esfuerzas nada
- Como llores te pego
- Los niños mayores no hacen eso
Podría seguir y seguir escribiendo más frases que me vienen a la cabeza constantemente y, lo que es peor, que escucho de manera habitual en parques y otros lugares públicos frecuentados por familias. Frases que menosprecian, que etiquetan y que invitan a l@s más pequeñ@s a dejar de expresar sus emociones y de intentar hacer las cosas por si mismos. Cambiar estas frases tan negativas y limitantes por estas que te sugiero aquí pueden tener un impacto brutal sobre su personalidad.
La crianza de nuestr@s hij@s es tarea nuestra, por lo que somos nosotr@s l@s que debemos decidir cómo queremos que sean en un futuro. Nuestro ejemplo, nuestra manera de criar y nuestro respeto hacia ellos serán clave para conseguir niñ@s felices y adaptados. ¡No lo olvides!

