Revista Arquitectura

Por Thebath @thebath_es

Entre los diferentes tipos de calentadores de agua que se ofrecen en el mercado están los de gas, que suministran un flujo constante de agua caliente. Pero no todos son iguales y has de tener en cuenta algunos factores. En el siguiente listado te mostramos todo aquello que has de tener en cuenta antes de la instalación.

Cómo elegir los calentadores de agua a gas

Existen diferencias entre los diferentes tipos de calentadores de agua a gas que se comercializan. La instalación dependerá de las características de la vivienda, del consumo o del número de personas que viven en el domicilio.

    Características de la vivienda. La capacidad de los calentadores se mide por los litros por minuto que puede calentar. Estos también están relacionados con el caudal, ya que el diámetro de las tuberías también es mayor. Lo habitual para una casa con una instalación de dos baños es de uno de 11 litros, aunque podría ser menos en un estudio en el que tan solo viven una o dos personas. También sería necesario algo más cuando hay más de dos baños y muchos metros de distancia entre la máquina y la ducha.
    Los horarios de consumo. Los horarios también son importantes. Cuando las duchas son en las horas más frías, el agua de un calentador con poca capacidad puede salir tibia. Esto es debido a la baja temperatura del agua de entrada. También los caudales sufren variaciones dependiendo de la hora, siendo insuficiente uno inferior a los 11 litros.
    El número de personas. En una casa en la que viven varias personas, es importante asegurarse un calentador capaz de calentar el agua de la ducha al tiempo que se abre el grifo de la cocina o se tira de una cisterna en el aseo.

Diferente tipos de calentadores de gas

No todos los calentadores de gas que hay utilizan el mismo tipo de combustible. Dependiendo de las características de la vivienda habrá que elegir entre gas natural, gas butano o gas propano. Estas son las propiedades más destacables de cada uno. Eso sí, antes de encargarlo es muy importante especificar con qué el que se va a utilizar ya que cada uno tiene una mecánica diferente.

Gas Natural

El Gas Natural es el más utilizado para las viviendas particulares. Ofrece varias ventajas frente a sus rivales, el gas propano y el butano.

    Precio. Tiene el precio más barato por m³. Si bien es cierto que necesita más caudal para generar la misma potencia calorífica, sigue siendo más económico, siempre que se utilice de continuo.
    Suministro. El suministro es siempre constante, no hay riesgo de que se termine en el momento más inoportuno.
    Espacio. La instalación apenas ocupa espacio, de manera que los huecos de la vivienda se pueden aprovechar mucho mejor.
    Seguridad. La instalación de gas natural es más robusta y duradera. La mayoría de la instalación es exterior y está fabricada con tubos de cobre.

Gas propano

El gas propano es la mejor opción si no hay opción a la instalación de gas natural. También puede resultar ventajoso si no se utiliza mucho. Además, es el indicado en los lugares en los que la instalación está fuera de la vivienda y la temperatura alcance valores negativos.

    Mayor rendimiento. El poder calorífico es más alto que el del butano o el del Gas Natural. El precio de la botella se compensa con un mayor rendimiento.
    Punto de congelación. Puede soportar temperaturas extremas sin congelarse, por lo que es ideal para instalaciones que están en el exterior.

El gas butano es el más habitual de los envasados. A diferencia del propano, este no puede ser suministrado a granel, siempre se presenta en botella. Es la mejor opción si no vas a hacer mucho uso del gas, si lo vas a utilizar en una segunda vivienda o si lo quieres para una barbacoa. Estas son sus propiedades principales:

    Económico. La botella sale más económica que la de propano, aunque su rendimiento es inferior.
    Facilidad de suministro. Es el más fácil de encontrar en formato embotellado y en un mayor número de establecimientos.

La alternativa al calentador de gas

Existen otros tipos de calentadores, como los termos, los acumuladores solares o los calentadores eléctricos instantáneos. De estos, el más común es el termo eléctrico, perfecto para instalar en las viviendas en las que tan solo se dispone de electricidad.

Es cierto que, a largo plazo, es menos económico que los que funcionan con gas. Sin embargo, los nuevos modelos vienen preparados para consumir mucho menos y conservar mucho más el calor. Además, tienen una mayor resistencia frente a la corrosión.

En The Bath tenemos distintos tipos de calentadores de agua. Bien sea que los busques de gas o eléctricos, tenemos el modelo que mejor se adapta a tus necesidades. Puedes pedir el tuyo directamente en nuestra web o contactar con nosotros para que te orientemos.

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