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Una de las peores cosas que hacemos las mamás es abandonarnos físicamente una vez tenemos a nuestros bebés. Es normal que algunas caigamos en eso. Lo se porque estuve ahí. Andaba en pijamas casi las 24 horas del día, apenas comía y hubo días que peinarme era un lujo.La rutina a la que somos sometidas cuando nos convertimos en mamás es caótica y no es hasta semanas o meses después que logramos adaptarnos. El peso, el sueño y la apariencia de la piel cambiaron muchísimo una vez tuve a Adrián. Un día me cansé de verme como un pedazo de trapo y me puse los guantes. Decidí que era necesario hacer cambios drásticos para recuperar el brillo que alguna vez tuve en mi rostro y en mi cuerpo.Estas fueron las tres cosas que hice para lograrlo:Hacer ejercicios aunque sean de bajo impactoTener un bebé no significa que dejas de tener una vida activa. ¡Al contrario! La llegada del bebé hace que todo vaya más acelerado. Aprovecha para hacer ejercicios como caminar cuando los saques de paseo.DescansarSe que es complicado (sobre todo los primeros meses) pero es algo necesario. Muchas mamás aprovechamos las siestas de los bebés para también tomarnos un descanso. No estoy hablando de dormir (eso no vuelve nunca) sino de bajar revoluciones, buscar la calma.
Lo más importante es que te sientas bien contigo misma y que tengas deseos de volver a brillar. ;) Si tu estás bien, el bebé estará mejor.
Recuerda que puedes leer otras de mis historias en el Blog de BabyCenter en Español.
Y tú, ¿tienes alguna rutina para mantenerte bella después del embarazo?
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