De nuevo un ejemplo más de que si se quiere, se puede :) Como en el caso de este pequeño piso de tan sólo 40 m², en el que a pesar de la escasez de espacio, podemos ver, que con habilidad se puede decorar y jugar con el interior para hacerlo lo más atractivo posible. La chica que vive en este piso ha sabido mezclar piezas de diseño clásico y muebles de Ikea a la perfección, y aunque no soy muy fan de la gama de toques de color que ha elegido para crear contraste, azulón, naranja y amarillo limón, ni de las alfombras persas en estos espacios, el resultado es en general, moderno y estiloso a la vez que acogedor, cosa que valoro mucho en un interiorismo. ¿Qué os parece?
Revista Decoración
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