| - Gracias a su fórmula, el After Sun devuelve a la piel el equilibrio que tenía antes de la exposición al sol. Descongestiona, desinflama, repara, combate la acción de los radicales libres… Es el complemento perfecto a la protección, puesto que ambos tipos de cosmética persiguen mantener el ‘capital solar’ y que no haya daño celular.
- Rehidrata en profundidad y aplaca la más que probable sensación de sequedad y tirantez, desvelando una piel tersa y jugosa. Los pergaminos tienen cierto encanto y un innegable valor histórico, pero nadie quiere que su piel se parezca en lo más mínimo.
- Baja instantáneamente la temperatura de la piel acalorada por el sol. ¡Es todo un refresco cutáneo! Truco: guarda tu After Sun en la nevera para que sea aún más refrescante.
- Prolonga la duración del bronceado. Y aún diremos más: consigue que, cuando éste se vaya esfumando, lo haga de manera uniforme y no a ‘desconchones’.
- Tiene una textura ligera de absorción ultra-rápida. La piel se lo bebe literalmente. Y así tú te puedes vestir con la satisfacción del deber cumplido.
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