Conocido como "El Jefe", su tiranía históricamente conocida como la Era de Trujillo es considerada una de las más sangrientas del siglo XX.
Estuvo caracterizada por el anticomunismo, la represión de toda oposición y por el culto a la personalidad.
Sus defensores destacan como aspectos positivos del régimen la restauración del orden público y el progreso económico del país.
