Precioso este pequeño piso de 50 m² que aunque no tiene un dormitorio separado, se ha levantado un muro en el salón para separar la cama del resto del salón con muy buen resultado. Con una decoración sencilla y práctica cubre las necesidades de los/la que habita en el piso (yo creo que por lo menos una chica vive ;)). La cocina está perfectamente renovada con un muro de piedra entre armarios, que contrasta con el resto en blano. Multitud de espacios de almacenaje y grandes ventanales hacen el piso acogedor y confortable. Algo que no me gusta mucho y a lo que no he encontrado sentido, son las baldas con adornos en las tres ventanas de la cocina, por la foto parece que pueden resultar incómodas justo encima de la mesa, hacen difícil abrir la ventana y están situadas a 1/3 de la misma… lo dicho, yo no las pondría :S ¿vosotros?
Revista Decoración
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