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6 mentiras y mitos sobre los lectores de sensibilidad

Publicado el 10 marzo 2019 por Edvalroj

Mucha pólvora se ha quemado acerca de los lectores de sensibilidad. Lo único cierto es que existe poca claridad sobre qué son y cuáles son sus oscuros verdaderos fines. Aquellos que se oponen los tildan de ser censura con nombre elegante y de ser un arma de los defensores de lo políticamente correcto.

Independiente de cuál sea tu postura, a continuación recopilo algunos de las mentiras y mitos más populares relacionados con los lectores de sensibilidad que circulan por Internet.

6 mentiras y mitos sobre los lectores de sensibilidad

Es la nueva moda

Primero, no es moda. No porque según la definición más simple de la RAE, moda es un uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos (vaya definición más horrible). A los lectores de sensibilidad nadie los quiere. Los miran por encima del hombro con recelo.

El uso de los lectores de sensibilidad no es una moda, es una decisión que toma el escritor para mejorar la calidad de su texto. Es una lucha que llevamos adelante los que pertenecemos a minorías o "grupos marginados" y que está en contravía con el pensar de la mayoría dentro del ambiente literario. No, no es una moda. No es la moda de lo políticamente correcto ni de los ofendiditos. Es la continuidad de una lucha que empieza a tener visibilidad. Es un camino de nunca acabar.
Y no es nueva porque, si lo analizamos con detalle, es solo un calificativo a un término que ya existe desde hace mucho tiempo: los lectores beta.

Durante la creación de un libro, por lo general intercambiamos textos con otros escritores y buscamos, o contratamos, a conocedores de distintos temas, según la temática del libro, para que nos proporcionen un informe de lo qué funciona y de lo que está mal. Por lo tanto, un lector de sensibilidad es un lector beta al que se le pide, específicamente, que de su opinión sobre un personaje o alguna trama concreta (un personaje judío o una relación esclavo-amo, por ejemplo). Por lo tanto, estoy seguro de que en algún momento has hecho uso de un lector de sensibilidad y no lo supiste hasta ahora. ¿Fue una mala idea? No lo creo.

La gente no distingue entre ficción y realidad

Hace un tiempo, en un artículo anti-lectores de sensibilidad, el bloguero puso como ejemplo lo siguiente:

Uno de mis personajes dice: "esos malditos cerdos gitanos deberían ser colgados de un árbol". Si algún gitano está leyendo esto y se siente ofendido, le ruego me disculpe. Pero yo estoy creando un personaje que odia a los gitanos. Hay mucha gente que insulta y ataca a los gitanos cada día. Yo eso lo reflejo a través de un personaje de una novela. Nadie debe acusarme de odiar a los gitanos. Porque lo que hago es transcribir una realidad. A mí el pueblo gitano me merece tanto respeto como cualquier otro pueblo de la Tierra. Y que alguien piense de mí que puedo sentir otra cosa sobre los gitanos es un ataque a mi dignidad y a mi persona.

Vamos, los lectores de sensibilidad somos lo bastante inteligentes como para diferenciar un libro racista de un personaje o una trama que gire en torno al racismo. No nos crean tan...

Las personas que luchamos contra la diversidad y la adecuada representación no exigimos ni sugerimos que no se escriban libros sobre racismo, homofobia o lo que sea, lo dejo claro. Como dice Sarah HANNAH Gómez : " lo que estamos sugiriendo es que los autores deben conocer sus propias ideas inconscientes e interiorizadas sobre las personas marginadas que podrían estar promoviendo en sus escritos sin que se den cuenta".

La mayoría de los libros que he analizado en mi trabajo abordan estos temas y ninguno de los autores puede decir que critiqué la actitud racista de sus personajes. Si hasta en mis propios las incluyo.

Mencionar al lector de sensibilidad me libera de cualquier situación

Otro gran mito de los escritores que contratan a un lector de sensibilidad como salvoconducto.

Por lo general, la persona que asume esta idea no está interesada en mejorar su percepción sobre X tema o garantizar la calidad de su libro, y en ocasiones no tiene en cuenta muchos de los consejos que el lector de sensibilidad le aporta (aunque no está obligado a seguirlos, supongo que mis colegas lectores de sensibilidad argumentan con calidad estos consejos). Solo busca publicar su libro bajo la premisa "Lector de sensibilidad: Piper Valca".

Supongamos que en mi mundo imaginario soy famoso, por lo que algún lector encuentra una nota que diga que un libro tiene Luego, si mi aval. ¿Abordará la historia con desconfianza? Quizás no, pues Piper, el mismísimo negrito del sabor, leyó y asesoró este libro. ¿Qué opinará después, cuando detecte los estereotipos que el autor desestimó en el informe de sensibilidad? Que Piper no sabe mucho del tema o es mediocre en su trabajo.
aparecen las críticas , el autor culpará al lector de sensibilidad.

Los lectores de sensibilidad no nos prestamos como respaldo ni hablamos en nombre de nuestras comunidades. Poseemos experiencias diferentes y puede haber sesgo. Por eso, como dejo claro en quienes buscan mis servicios : si puedes buscar una segunda opinión, bienvenido.

Ni censura maquillada, ni autocensusa, ni censura inducida, ni todas las clases de censura que existan o se inventen.

Seré claro sobre el trabajo de un lector de sensibilidad:

Primer ejemplo: estamos escribiendo sobre una familia judía que celebra el Séder de Pésaj . Aunque ninguna experiencia es universal, con seguridad nos es sumamente complicado explicar una escena que transcurra durante este ritual, pues no somos judíos y nunca hemos participado en uno. Podríamos necesitar a alguien que sí. He ahí cuando buscaremos a un lector de sensibilidad. ¿En dónde vemos censura? La persona lo leerá y le dirá qué está bien y qué no. ¿Censura? No, trabajo en equipo.

Segundo ejemplo: estamos escribiendo sobre un adolescente negro que es objeto de racismo en la escuela por parte de sus compañeros. O peor, de microracismo (en explico en qué consiste el microracismo y pongo algunos ejemplos). ¿Cómo reacciona el adolescente? Estoy seguro de que, como persona blanca, puede que no hayas sufrido o sepas en qué consiste o lo mal enfermo, patético, horrible que te hace sentir. Una persona negra puede leerlo y darte su opinión. Lo hará verse más real y más humano. ¿Será censura maquillada? Al contrario, tu historia y tu personaje mejorarán.

Por lo tanto, invito a borrar esa idea de censurar . Nosotros no quemamos libros, no enviamos cartas a editoriales ni a lectores invitando a no leer libros. Esos son los críticos (aunque pueden existir lectores de sensibilidad que son críticos y hagan estas cosas, no lo sé y no hablo por ellos).

Se está matando la creatividad

¿Existe algún meme o gif que pueda describir a un hombre negro riendo hasta orinarse en los pantalones mientras que la gente lo mira con curiosidad?

No lo creo, pero este es otro mito muy popular. Matamos la creatividad. ¿Será que atacamos a las musas cuando vienen en camino?

Aunque puedes escribir sobre lo que te dé la gana, creo que si vas a hablar, por ejemplo, de los negros, estoy más que capacitado para contar mi propia historia (no quiere decir que no puedas, claro, pero no es sencillo)

No me alargaré mucho en el tema de la creatividad, pero lo dejaré de nuevo en manos de Sarah HANNAH Gómez: " si tu creatividad depende de representar mal a alguien y apropiarse de una historia con la que no tienes una conexión tangencial, no eres muy creativo".

Solo espero que el luto por la creatividad dure menos que el orgullo.

Querido colega, al contrario, somos amantes de los libros y deseamos, más que nada en el mundo, que tu manuscrito o proyecto valga la pena para compartirlo y venderlo. ¿Crees que si luchamos por la representación positiva y la diversidad vamos a destruir un libro que por lo menos tiene una intención positiva?

Un libro hiriente que tergiversa a un grupo específico no beneficia a nadie, ni al lector ni al autor. Un libro que aborda torpemente la cultura en la antigua Grecia está igual de mal escrito que uno que incluya estereotipos perjudiciales.

Los lectores de sensibilidad, como todos los que hacen parte en la creación y publicación de un libro, solo queremos lo mejor para este. No somos enemigos. No te obligamos a nada.
Para terminar, solo hasta el momento en el que salgas de tu zona de confort, dejes a un lado el orgullo y te pongas en los zapatos del otro, podrás comprender la importancia de nuestra labor. Siéntete honrado de que alguien de una vida diferente esté dispuesto a compartir su historia contigo. Ten la cortesía y la decencia de dejar que te enseñen algo, y trabajemos juntos.
Si estás interesado en contratar los servicios de un lector de sensibilidad, en este directorio puede que encuentres a la persona que necesites.

Si, por el contrario, quieres que lea tu manuscrito, podemos negociar. Pasa, lee mi portafolio y checa el testimonio de mis clientes.

6 mentiras y mitos sobre los lectores de sensibilidad

Para terminar, ¿qué otras cosas has oído sobre los lectores de sensibilidad? ¿Continúan generándote desconfianza?


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