Revista Coaching

9 cosas que debes ser capaz de decir sobre tu vida

Por Juan Carlos Valda @grandespymes

9 cosas que debes ser capaz de decir sobre tu vida

Por Marc Chernoff Ojalá vivas todos los días de tu vida.- Jonathan Swift

Acabo de recibir un E-mail de una joven lectora llamada Diane que casi me hace llorar. Las primeras líneas de su correo dicen:

"Me estoy muriendo de leucemia a los 18 años. Me enviaron a casa del hospital para pasar ahí mis últimas semanas, hace 156 días. Pero ahora estoy de vuelta en el hospital tratándome de nuevo, porque mis médicos ahora creen que hay esperanza."

Rezo por un milagro para que todo salga bien en nombre de Diane, y también estoy egoístamente agradecido por el recordatorio que me dio. Nuestras vidas son efímeras, y el mejor día para luchar por el derecho a vivir una vida plena es hoy. Para aquellos de nosotros que tenemos la suerte de tener salud, significa hacer algo increíble hoy. Y por "increíble", me refiero a dar pequeños pasos positivos hacia delante, en un camino con significado.

Porque todo lo que quieres hacer requiere práctica diaria. Si quieres aprender a bailar, tienes que practicar bailar, y si quieres aprender a vivir, tienes que practicar vivir, los principios son los mismos. En cada una, es realizar un conjunto preciso de actos, mentales y físicos, de los cuales proviene la sensación de logro, la claridad del significado de uno, y una satisfacción en tu espíritu interior. Uno se convierte, de alguna manera, en un atleta de la vida misma. Y practicar significa actuar (una y otra vez frente todos los obstáculos) algún acto de visión, fe, o deseo. Es la única manera de lograr la realización.

Como Mae West dijo una vez, "Sólo vives una vez, pero si lo haces bien, una vez es suficiente."

Y sabes que estás en el camino correcto cuando puedes repetir cada uno de los siguientes títulos para ti mismo, de verdad. (Y si no puedes, esta lista te da algo positivo en lo que trabajar.)

1. Mantuve mi mente abierta a nuevas ideas y experiencias.

Como se suele decir, un barco está a salvo en el puerto, pero no es para lo que los barcos se hicieron. Aceptar un cierto nivel de riesgo en la vida es importante. No puedes ser ambos a la vez; de mente cerrada y sabio. Tienes que abrirte a lo desconocido. Las personas de mente cerrada que pretenden ser sabios son en su mayoría simplemente cínicas. El cinismo se disfraza de sabiduría, pero es la cosa más distinta a ella. Porque los cínicos no aprenden nada.

El cinismo es una ceguera auto-impuesta, un rechazo del mundo que ocurre cuando tenemos miedo de que nos hiera o nos defraude. Los cínicos siempre dicen "no". Haz lo contrario. Diciendo "sí" las cosas comienzan. Diciendo "sí" las cosas crecen. Decir "sí" te conduce a la experiencia de primera mano y al conocimiento. "Sí" es para las personas fuertes y de mente abierta. Así que mientras tengas fuerzas, di "sí".

2. Estoy siguiendo mi corazón y mi intuición.

No seas empujado por tus problemas. Se dirigido por tus sueños. Vive la vida que quieres vivir. Sé la persona que quieras recordar con el tiempo. Toma decisiones y actúa. Comete errores, fracasa y vuelve a intentarlo. Incluso si fallas miles de veces, por lo menos no tendrás que preguntarte qué podría haber sido. Por lo menos sabrás en tu corazón que le diste a tus sueños una oportunidad.

Todos tenemos un fuego en nuestros corazones ardiendo por algo. Es nuestra responsabilidad encontrarlo y mantenerlo encendido. Porque siempre es mejor fallar en originalidad, a nuestra manera, que tener éxito en imitar cada día de nuestras vidas.

3. Estoy siendo honesto conmigo mismo.

Sé honesto sobre lo que es correcto, así como lo que debe ser cambiado. Sé honesto sobre lo que quieres lograr y quién quieres llegar a ser. Sé honesto en todos los aspectos de tu vida, siempre. Porque eres la única persona con la que puedes contar siempre. Sé dueño de tus elecciones, y está dispuesto a tomar las acciones necesarias para mejorarlas. O tú tomas la responsabilidad por tu vida, o alguien más lo hará. Y cuando lo hagan, te convertirás en un instrumento de sus ideas y sueños, en lugar de un pionero de los tuyos.

4. Estoy marcando una diferencia.

Actúa como si lo que hicieras marcara la diferencia. Porque lo hace. ¿Es cierto que todos vivimos para servir? ¿Que ayudando a otros cumpliremos nuestro propio destino? La respuesta es un simple "sí". Cuando haces un impacto positivo en la vida de otra persona, también haces un impacto positivo en la tuya. Haz algo que sea más grande que tú, algo que ayude a otra persona a ser feliz o a sufrir menos. Eres sólo uno, pero eres uno. No puedes hacer todo, pero puedes hacer algo.

5. No necesito a nadie más para que me complete.

Hay mucho más en la vida que buscar a alguien que te quiera, o enojarte por alguien que no lo hará. Tienes un montón de importante tiempo para gastarlo en descubrirte a ti mismo sin tener que estar rogando a alguien para se enamore de ti durante el camino... y este viaje no tiene porque ser vacío ni doloroso. Tienes que llenarte a ti mismo con amor primero. Conviértete en un ser completo por tu cuenta.

Ve por aventuras, explora tus pasiones, pasea por la ciudad y ve nuevos lugares, siéntate en cafeterías y lee, escribe en los baños, deja notas en los libros de la biblioteca, vístete para ti mismo, da algo a alguien que no pueda devolverte nada a cambio, sonríe y diviértete. Hazlo todo con amor, pero no romantices la vida como si no pudieras sobrevivir sin alguien junto a ti cada segundo. Si puedes. Y cuando lo entiendas, te sentirás sanado, y al final podrás abrirte a la posibilidad de tener relaciones sanas con otros.

6. Fui lo suficientemente valiente como para ser vulnerable.

Muchos de nosotros nos sentimos solos, incluso cuando estamos rodeados por otros que llamamos amigos y familiares. En el interior, independientemente de la compañía presente, nos sentimos incomprendidos y asustado. Nos preocupa que decirles a las personas sobre nuestros temores los hará pensar menos de nosotros. Nos preguntamos si alguien más se siente de la misma manera. Nos convencemos de que somos extraños, de que nadie más oye esas voces en su cabeza, de que somos los únicos que necesitamos un abrazo. Bien... ¡Despierta! NO estás solo.

Sé lo suficientemente valiente como para abrirte con tus seres queridos, y verás que tengo razón. Derriba las paredes emocionales que construiste alrededor tuyo. Ser dueño de tu historia puede ser difícil, pero no es tan difícil como pasar tu vida huyendo de ella. Abrazar tu vulnerabilidad es arriesgado, pero no tan peligroso como renunciar al amor, la amistad y el crecimiento personal; las experiencias de vida que requieren que seas más vulnerable.

7. Perdoné a aquellos que alguna vez me lastimaron.

Todos fuimos lastimados por otra persona en algún momento; nos trataron mal, nuestra confianza fue traicionada, nuestros corazones fueron heridos. Y si bien este dolor es normal, a veces el dolor persiste durante demasiado tiempo. Revivimos el dolor una y otra vez, dejándolo vivir gratis en nuestra cabeza y siendo muy difícil deshacerse de él. Los rencores son una pérdida de perfecta felicidad, hacen que nos perdamos de la belleza de la vida mientras pasa. Perdonar es liberar a un prisionero y descubrir que el prisionero eras tú.

8. Perseveré en los momentos difíciles.

A veces tienes que morir un poco en tu interior para poder resucitar de entre tus propias cenizas, y creer en ti mismo y amarte a ti mismo de nuevo. Llámalo crecimiento. Llámalo encontrarte a ti mismo. Llámalo como quieras. La clave es vivir momento a momento cuando las cosas se pongan difíciles, y seguir adelante, hasta que los momentos se conviertan en minutos... los minutos se conviertan en horas... las horas se conviertan en días... los días se conviertan en semanas... las semanas se conviertan en meses... y el tiempo tenga otra vez sentido... y la vida se convierta en una razón para sonreír.

El proceso es casi como aprender a caminar o hablar por primera vez. No es fácil, pero en el proceso crecemos y nos encontramos a nosotros mismos, más fuertes, sabios y poseyendo talentos que no sabíamos que teníamos. Cuando nos negamos a renunciar a nosotros mismos, los momentos más difíciles pueden llevarnos a los mejores momentos de nuestras vidas.

9. No me arrepiento de nada.

Ésta es simplemente una mezcla de los ocho puntos anteriores, y un poco más... Sigue tu corazón. Sé sincero contigo mismo. Haz lo que te haga feliz. Pasa tiempo con quien te haga sonreír. Ríe tanto como puedas. Ama mientras vivas. Di lo que tengas que decir. Encuentra el coraje para sentirte diferente, pero hermosa/o. Encuéntralo en tu corazón para que los demás se sientan bien también. Entiende que no necesitas muchas personas en tu vida, sólo a unas pocas geniales, así que no te rebajes ni a ti ni a tus estándares por las razones equivocadas.

Se fuerte cuando las cosas se pongan difíciles. Recuerda que el universo siempre está haciendo lo correcto. Reconoce cuando te equivoques y aprende de ello. Siempre mira atrás y ve cuánto has crecido, y siéntete orgulloso de ti mismo. Aprecia todas las cosas que tienes. Celebra tus pequeñas victorias. Perdona. Y deja de lado las cosas que no puedes controlar.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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