Fue la propina para concluir la XV edición del Festival de Cine Italiano de Madrid. Un mes antes el Festival de Cinema de Mediterrani de Valencia le otorgaba el premio a la mejor fotografía. Este viernes 9 de diciembre Nostalgia de Mario Martone (Noi credevamo, Il giovane favoloso, Capri Revolution se estrena en las pantallas comerciales. Y llega con el empujón de haber sido elegida como la representante italiana para competir en la carrera de los Óscars a la mejor película de habla no inglesa. Casualidades, azar o simplemente que Nápoles es una ciudad que televisa y cinematográficamente tiene mucho que aportar, por segundo año consecutivo se ha seleccionado una película que tiene a Nápoles como eje central. El internacional Pierfrancesco Favino da vida a Felice Lasco, un hombre que regresa al barrio de su infancia Rione Sanità, tras casi cuarenta años en Oriente Medio para cuidar a su madre enferma. Lasco lo ve todo bajo el prisma de la nostalgia de las vivencias de la niñez con su amigo Oreste plasmadas a través de flashbacks en 8mm y en el que tendrá que enfrentarse a los códigos de la ciudad y al pasado que lo corroe.
Martone presenta interesantes contrastes a nivel narrativo y estético y utiliza el barrio del Rione Sanità como un tablero de ajedrez. Tal como reconoce en el pressbook para prensa acabamos rodando la última escena preguntándonos cuál era su significado, y no pudimos encontrarlo.Y eso es parte de lo que le ha reprochado la crítica la parsimonia en el metraje y no haber sabido aprovechar el juego dramático entre los dos protagonistas principales.
