Tabla de contenidos:
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- Por qué la gestión del almacén se ha convertido en un problema estratégico.
- Los problemas de gestión de almacén más habituales (y qué los provoca).
- Qué papel juega realmente un SGA (y qué no debe esperarse de él).
- Cómo saber si estos problemas están limitando tu almacén.
- Qué mirar antes de decidir cómo resolverlo.
- Conclusiones.
Por qué la gestión del almacén se ha convertido en un problema estratégico
El almacén ha dejado de ser una parte silenciosa de la operación para convertirse en un factor que determina directamente el nivel de servicio, el coste operativo y la capacidad de crecer sin aumentar la estructura de personal. Tres factores lo explican.
El primero es la dificultad para encontrar personal. Solo el 5% de las empresas del sector logístico dice no sufrir escasez de mano de obra, y el 84% reconoce dificultades para encontrar personal cualificado. Cuando falta gente, cada ineficiencia del almacén — un recorrido de más, una búsqueda de producto, un reproceso — pesa más que antes.
El segundo es la presión del comercio electrónico y de los plazos de entrega. Casi el 39% de las operaciones logísticas en España sufre entregas fuera de plazo, y el coste de envío es ya el reto principal para casi la mitad de las empresas del sector.
El tercero, y el que más pasa desapercibido, es que tener un ERP no resuelve por sí solo la gestión operativa del almacén. Muchas empresas medianas y grandes conocen bien su ERP y no están descontentas con él en general, pero sí con cómo gestiona la recepción, el picking, la ubicación o la expedición — porque un ERP generalista no está diseñado para dirigir la operación física de un almacén minuto a minuto.
Estos tres factores explican por qué los problemas que siguen no son un detalle operativo menor: tienen un impacto medible en ventas, en coste laboral y en la capacidad de la empresa para escalar.
