Por Hogaradas
A corazón abierto, así es como concibo yo la vida, y no de ninguna otra manera. A corazón abierto, pase lo que pase, dándome y dejándome la piel, consciente de que puedo perderlo todo con cada entrega, a sabiendas de que pueden herirme hasta lo más profundo de mi corazón, sabiendo que el sabor de la decepción es tremendamente amargo, pero segura de que soy como soy, y de que no quiero ser de ninguna otra manera, porque para qué engańarme y negar la evidencia, cuando eso me va a hacer ser mucho más infeliz.
A corazón abierto, como debe ser, abriendo el corazón a quienes siento que se lo merecen, poniendo mis sentimientos encima de la mesa, jugándomelo todo a una sola carta, segura de no perder, pero curiosamente, sintiéndome perdedora cuando menos me lo esperaba.
A corazón abierto, porque jamás me avergonzaré de expresar lo que siento, porque no es ni más ni menos que lo que me han hecho sentir, respetuosa al saber que esto es cosa de dos, y que quizás nosotros dos no pensemos ni sintamos de la misma manera.
A corazón abierto, con la pena que producen muchas veces los sentimientos no compartidos, pero contenta y feliz por ser como soy, directa, a corazón abierto, sin tapujos, sin barreras, sin obstáculos, entregándome entera y exponiéndome sin ningún tipo de temor a todo lo que pueda encontrarme en el camino
A corazón abierto, porque no concibo mi vida de ninguna otra manera, porque prefiero mil veces sufrir ante la evidencia que vivir con el engańo, porque he elegido este camino, no ningún otro, porque jamás he querido engańar ni que me engańen, porque quiero y seguiré viviendo, pase lo que pase, a corazón abierto.
