Ambos alcanzaron su máxima proyección en la posguerra de la Primera Guerra Mundial. Vivieron el auge económico de los años veinte y la Gran Depresión y llegaron a opiniones radicalmente distintas sobre si era correcto permitir que el capitalismo de libre mercado siguiera su evolución sin control.
Keynes estudió que los mercados no generarían automáticamente el pleno empleo y que durante las crisis económicas podría haber largos periodos de paro a gran escala. Sostenía que el Gobierno tenía el deber de aliviar el sufrimiento de los parados aumentado la demanda agregada de bienes y servicios.
“No hacemos nada porque no tenemos el dinero necesario”, decía Keynes en 1930 a un comité gubernamental que investigaba las causas de la crisis económica. “Pero es precisamente porque no hacemos nada por lo que no tenemos dinero”.
Hayek llegó a una conclusión muy diferente. Tras la Primera Guerra Mundial, la hiperinflación castigó la economía austriaca e hizo desaparecer los ahorros de millones de personas. Esta experiencia, volvió a Hayek inflexible “con quienes defendían la inflación como cura para una economía en quiebra”. Y llegó a creer “que quienes defendían los programas de gasto público a gran escala para acabar con el paro estaban incitando no solo una inflación incontrolable sino también a la tiranía política”.
La actual situación en Europa, en la zona Euro, demuestra que, al igual que el BCE y las lecciones de Economía Alemanas, Hayek estaba equivocado…y, de hecho, la intervención de los gobiernos USA y Japón combinando medidas monetarias vía sus Bancos Centrales y una positiva política fiscal son un modelo a seguir para superar la Crisis…
Lo dijo claramente Keynes: Lo esencial del sistema capitalista puede ser preservado si se hacen las reformas necesarias, pero un capitalismo no regulado es incompatible con el mantenimiento del pleno empleo y la estabilidad económica.
¿Alguien cree que con la política económica que plantea Ciudadanos podríamos plantear este objetivo? ¿Y a un socialista que se suma a este credo?
Seamos coherentes. Para acabar con el paro en España no valen discursos políticos sobre alianzas contra natura. Y Keynes lo resumió al decir: “A largo plazo todos estaremos muertos” ... ¡pero el paro seguirá en España!

