Revista Cine

Abriendo camino a la luz…

Publicado el 06 septiembre 2012 por El Ninho Naranja @NinhoNaranja

Por definición, la oscuridad es la ausencia completa luz. ¿Es posible por tanto extraer luminosidad de la más absoluta tenebrosidad? Anjana Decay lo intenta cuanto menos, en cada una de sus incursiones fotográficas. Apasionada de los espacios abandonados y de la aventura de explorarlos, sus fotografías intentan devolver luz a rincones que un día la tuvieron pero que hoy la han perdido, arrastrada por el paso de los años, amontonada entre los escombros y la hojarasca, o simplemente, escondida detrás de un peluche olvidado.

Descubre La Ciudad de los Muchachos, a través de la cámara de Anjana

Deambular por edificios en ruinas es como una búsqueda del tesoro. Siempre puedes descubrir un escondrijo oculto, un mensaje atrapado en el tiempo. Con un poco de imaginación podemos escuchar conversaciones, risas, pasos. No hablamos de fantasmas desde el punto de vista sobrenatural, sino de algo más profano, más romántico. La fantasía de un lugar olvidado que, como un viejo libro, esconde matices y vidas que pasaron dejando de un modo u otro su huella.

Esta fotógrafa catalana lo define como “una droga creativa sin la cual ya no podría vivir”. Un completa adicción que la arrastra a encontrar una puerta escondida, un acceso imposible a recintos donde hace mucho tiempo no entra nadie. Sus instantáneas son evocadoras y reconfortantes. Como en esta colección de ‘La Ciudad de los Muchachos’, en la que cuesta poco imaginar, lo que un día estuvo lleno de voces infantiles y frases de tiza escritas en la pared.

Se trata de un viejo hospicio para niños en situación de abandono, ubicado en la Arrabassada, una carretera de curvas situada en Collserola, cerca de Barcelona y que durante casi 15 años, sirvió de albergue y centro educativo para los internos, siendo además una escuela de circo. ¿Curioso verdad? Cerrado en 1977 dependía del Asilo del Port, una dependencia municipal que gestionaban los religiosos de La Salle.

Os invitamos a recorrer el centro, de la mano de Anjana, su cámara y su máxima premisa: “No habría luz sin oscuridad”.

© Anjana Decay

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También podéis visitar su web, si queréis conocer más acerca de su trabajo: www.miralltrencat.com y para los más críticos, nos hemos permitido la licencia de localizar el entorno (pese a que es norma tácita entre exploradores, no revelar localizaciones) puesto que el edificio y su emplazamiento goza de la suficiente fama como para que no hallamos descubierto ningún secreto. Disfrutad!


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