El aceite de pepitas o semillas de uva es un aceite vegetal procedente de las semillas (o pepitas) de la uva. Como en la mayoría de los aceites, su proceso de extracción puede realizarse por dos métodos: el químico (nada recomendable), o bien mediante el prensado en frío de las semillas o pepitas.
Su alto contenido en ácidos grasos esenciales, Omega 6 y Omega 9, así como vitamina E y otros antioxidantes, hacen de este fluido un maravilloso “elixir de belleza”.
Además de su uso en la cocina (sí, en un aceite ideal para ser empleado en frío sobre todo para preparar vinagretas y macerar algunos alimentos), también se emplea en cosmética para nutrir, suavizar y regenerar la piel.

Tiene un efecto “anti-edad”, ya que ayuda a minimizar las arrugas de la piel, y a mantener el colágeno y la elastina, evitando la flacidez (causa del efecto del paso del tiempo, temido por muchas de nosotras) favoreciendo una piel más tersa, luminosa y joven.
Se puede encontrar en parafarmacias (yo suelo comprar la de ArkoEsencial, ya que su relación calidad precio es excelente), pero también podéis adquirirlo en algunas herboristerías, tiendas de especialidades de comida saludable.
Cuando vayáis a comprarlo, fijaros bien en los ingredientes (100% Vinis vinifera seed oil) y que su elaboración sea mediante prensado en frío.

Besos desde mi blog!!!
