- No te convengo.
- No soy la empresa más adecuada para ti.
- Mi conocimiento no vale para tu caso.
- No me compres, no te servirá de nada.
- Deja de leerme, te perjudico.
No sé si hay más formas de decirlo, pero por si acaso:
- Si no eres vendedor.
- Si no tienes empresas.
- Si no tienes un equipo de ventas a tu cargo.
- Si quieres ganar pasta para comprarte un Lamborghini o cualquiera de esas aspiraciones de adolescente mental.
- Si estás deprimido o si buscas motivación.
- Si no te gusta trabajar.
- Si buscas encontrar tu «pasión».
- Si estás en un pozo y quieres salir de la mierda.
- Si trabajas en lo primero que encontraste.
- Si eres menor de edad.
- Si cuentas los días cotizados como años bisiestos.
- Si no te atreves a presentarte ante un desconocido, a levantar el teléfono, a sacar el culo del cuarto de tus hijos donde trabajas encorvado buscando el logo perfecto para tu futuro proyecto en el que no tendrás que vivir situaciones incómodas.
Si se da cualquiera de esas circunstancias…
Esto no es para ti. No quiero que me compres, ¿entiendes?
Es más, si lo haces y te detecto te devolveré el dinero, te expulsaré y te bloquearé.
Mi formación está pensada, diseñada y dirigida a empresas y profesionales de la venta. No para convertirse en profesionales de la venta, no te líes. Para gente que factura, que engorda la recaudación del estado por impuesto de sociedades. Para esa gente.
Gente con estrés, que se come el tarro con cómo evitar que un gilipollas le vuelva a hacer perder el tiempo y con cómo convencer a aquel fulano de que le firme su contrato.
Gente que, de vez en cuando, mantiene aburridas reuniones en lugares deprimentes llenos de moqueta.
Por si no queda claro.
Ni soy coach, ni speaker motivacional, ni saco a chavales de la droga.
Si me preguntas si mi formación es para ti te diré que no, si me pides que te intente convencer no te contestaré y si me preguntas algo que está respondido en las preguntas frecuentes, te expulsaré.
¿Estamos?
Y todavía tengo la inquietante sensación de que mañana vendrá un periodista, un adolescente o un tío cuyo mayor logro ha sido presentarse a presidente de su comunidad de vecinos a contarme sus traumas.
El poder de la descualificación. Da más dinero que un anuncio en la final de la copa del rey.
Si todavía estás ahí, tengo una Mentoría donde cada lunes publico una lección de ventas. Semana que estás fuera, lección que te pierdes para siempre.
Apúntate aquí y te digo cómo acceder:
La entrada Aclaración para niños ratas se publicó primero en Luis Monge Malo.
