
Un pequeñobuque de carga navegaba cerca de las costas de América del Sur cuando laprovisión de agua potable se le agotó. El capitán no conocía exactamente cuálera su posición; entonces, al percibir otro barco a lo lejos, la tripulaciónenvió por radio un pedido de socorro en estos términos: “El agua dulce falta abordo». Cuál no fue su sorpresa cuando el navío interpelado respondió: “¡Sólotienen que sacar agua!”Así lo hicieron; sacaron agua, la filtraron y bebierontanta agua dulce como quisieron.
Su barco seencontraba cerca de la desembocadura del Amazonas, el gran río cuyas aguas sepierden en el Atlántico a más de cien kilómetros mar adentro. A pesar de lasapariencias contrarias, se salvaron al creer el mensaje que se les dirigió.
Quizás,amigo lector, tengas sed de paz, de perdón, de reposo, de redención. Tal vezhas buscado saciar esa sed, pero no lo has logrado; ni el trabajo, ni lasdistracciones, ni el bienestar material han podido apagarla. Mas a tu alcance estáel río de la gracia y el amor de Dios que corre ancho, profundo e inagotable enmedio de las amargas aguas de este mundo.
Sólo tienesque aprovechar lo que está a su disposición. pero muchas veces no somos losuficientemente decididos a dar el paso de recoger esa agua dulce paradisfrutar de las maravillosas sorpresas que tiene para nosotros… no permitashoy que ese amor celestial quede alli sin uso, no dejes que sea muy tarde y yano puedas disfrutar de tantas bendiciones guardadas esperando solo para tí…
Escucha lavoz de Jesús: (Juan 4:13-14).“Cualquieraque bebiera de esta agua (la de este mundo), volverá a tener sed; mas el quebebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que ledaré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”Mateo 11:28Venid á mítodos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
Agradecimientoespecial por su aporte para (Rudy) Bayardo Galvez -.Guatemala.-
Renuevo dePlenitud
