Por todo ello, hoy me venía al pelo esta primera fotografía que os muestro, de mi última aventurilla al borde del abismo... Y ya puestos, os voy a enseñar algunas más, que casi nunca cuelgo fotos!
Ahí estaba yo, más que nunca, al borde del abismo.
El peñasco que coroné. Una roca negra en medio de la nada.
La pared rocosa por donde ascendí.
En la cima, una cruz recuerda a los caídos.
Vislumbrando el horizonte, desde lo más alto.
