Este es sin duda uno de los parajes más hermosos que hemos visto en nuestra vida. Fascinante. Tanto que las palabras al lado de las imágenes se quedan cortas, de manera que me callo y os dejo con esta maravilla.
He de advertir que para ver esta zona tal cual la apreciáis en las fotografías, es necesario bajar unas empinadas escaleras, pero os recuerdo que yo, embarazada de siete meses y medio, fui capaz de subir y bajar. Personas de edad muy avanzada y niños pequeños también lo lograron sin mucha dificultad.
Observad la transparencia y la calma de estas aguas, y sin embargo los estragos que antaño causaron en estas rocas.
Como podéis observar, se puede acceder en barca (previo pago de 12,50€ por persona). Como +Valeriano Garcia Gonzalez tiene vértigo, decidimos prescindir y ver desde esta altura.
Me alegra haber podido tomar fotografías con las barcas como referencia para que podáis haceros a la idea de las dimensiones de las rocas.