La bronquitis consiste en una inflamación de los bronquios. Las secreciones que se forman en el interior de éstos son el terreno propicio para que los microbios se multipliquen y se mantenga la inflamación.
El bronquio es un conducto tubular ramificado cuya función es dar entrada de aire a los pulmones. El bronquio derecho se constituye de tres ramas, el izquierdo de dos.
Los síntomas clásicos de la inflamación bronquial son:
- Accesos de tos
- Aumento de las secreciones
- Dificultad respiratoria debida a la inflamación
- Pitidos y burbujeos al respirar
Puede presentar formas más o menos leves, pero sobre todo es en la estación invernal cuando aumenta el número de casos de bronquitis o tráqueo-bronquitis.
No olvidemos que el tabaco es particularmente nocivo para esta dolencia.
Debido a su naturaleza bacteriana, se trata con antibióticos, siempre bajo prescripción médica.
También podemos aplicar un tratamiento a base de plantas naturales o fitoterapia.

Alivio de la bronquitis mediante plantas naturales
Son muy variadas las plantas que pueden actuar en la bronquitis, por ejemplo la malva, el hisopo, el tusílago o el orégano. Nos centramos en dos de ellas.
Jarabe de hisopo
- Hervir 800 gramos de azúcar en medio litro de agua hasta obtener un medio viscoso.
- Agregar 50 gr. de flores secas de hisopo.
- Filtrar y guardar.
- Tomar una cucharada en ayunas y otra antes de acostarse.
Infusión de orégano
- Litro y medio de agua
- 30 gramos de rabos de cerezas
- 60 gramos de azúcar
- 15 gramos de orégano
- 60 gramos de uvas pasas sin pepitas
- Infusionar en 1 litro y medio de agua y filtrar
- Tomar dos o tres tacitas por día hasta que remita la tos
