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Análisis Devil May Cry

Publicado el 12 febrero 2013 por 99redpotions @99RedPotions
Lo reconozco, cuando vi el primer diseño del nuevo Dante fui el primero en poner a parir a Crapcom por crear semejante horterada. Un niñato salido de un libro rollo Crepúsculo sustituía al personaje salido de cualquier manga o anime mas o menos moderno. No es que el anterior Dante me gustara demasiado, pero yo soy de los que piensa que uno debe ser fiel a sus raíces, me equivocaba. DMC no solo ha sabido reponerse a toda la polémica con su adaptación visual al mercado occidental, si no que deja en ridículo a los anteriores 4 títulos y se convierte por méritos propios en uno de los mejores juegos de lo que va de año.
Análisis Devil May Cry
Y es que para empezar Dante no es exactamente como le imaginaba tras aquella primera ilustración que mostró Capcom. Es el mismo personaje si, pero a la hora de la verdad le han quitado todo ese aire "emo" que parecía tener. En vez de eso nos encontramos con un macarra vividor con gusto por el humor negro y con bastante encanto. Bastan 10 minutos de partida para darte cuenta de que el cambio estético de la saga ha sido todo un acierto, pero no le das mas importancia hasta mas adelante, por que durante los primeros compases de la partida estarás demasiado ocupado intentando descrifrar por que cojones te lo estás pasando tan bien. Y es que cuando un juego es tan jodidamente divertido como DMC el resto es secundario.
Análisis Devil May Cry
Y decir que el genial apartado artístico de este juego, su increible banda sonora, su espectacular sistema de combate y el asombroso diseño de escenarios y enemigos es algo secundario es decir mucho, pero es es que es así. Todos los elementos de este juego llegan al sobresaliente, todos, pero es que el nivel de entretenimiento que alcanzas descuartizando demonios simplemente se sale de las tablas. Está claro que si los elementos antes nombrados no fueran tan buenos quizás no sería tan preocupantemente sencillo quedarte pegado al mando con este hack & slash pero hay que reconocer que después de pasarme el juego no quiero hacerme un fondo de pantalla, no quiero saber como continua la historia, no quiero bajarme la banda sonora... todo eso viene mas tarde. Lo que quiero nada mas acabar con DMC es seguir jugando.
Acabar DMC es una tragedia, al contrario que con otros juegos las menos de 8 horas que dura la campaña se hacen cortas. Tanto esa así que es prácticamente obligatorio volver a pasártelo en distintos niveles de dificultad (tiene 3 mas uno desbloqueable) y seguir destrozando demonios una y otra vez. Y es que si descuartizar puede ser un arte me lo imagino tal cual lo hace Dante, esto es gracias a sus gran repertorio de armas y de movimientos ampliables para cada una. Por que el juego no tiene exp pero tiene un sistema de mejoras tanto para Dante como para cada una de sus armas. Por lo cual podrás ir desbloqueando nuevos ataques para tus armas preferidas y así combar de la manera mas estilosa posible. Tener estilo servirá para regocijo personal pero también para lograr las puntuaciones mas altas en cada uno de los 20 niveles que componen este juego.
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Pero no todo es repartir estopa, aunque si la mayoría. El juego tiene un gran componente de exploración para ir descubriendo los secretos de cada nivel. Tanto para liberar las almas atrapadas en el limbo como para encontrar las llaves, que te permiten entrar a puertas secretas en las que te aguardan pruebas de lucha y hablidad, deberemos estar bien atentos y revisitar algunos niveles. Esto no es ni mucho menos aburrido, mas bien al contrario, el exquisito diseño de los escenarios y el ingenio con el que se han escondido muchos de los elementos hace que sea casi tan divertido como eliminar hordas de enemigos sin parar. Todo edulcorado con tímidas zonas de plataformeo en el que deberemos tener buena coordinación para cambiar nuestros poderes a tiempo y avanzar rápidamente.
Por que Dante no es un tipo cualquiera, al ser hijo de un demonio y una ángel controla las poderes de ambas fuerzas sobrenaturales. Esto quiere decir que tiene a su disposición un montón de habilidades distintas y la verdad es que han resuelto de manera muy acertada como controlar tanto movimiento distinto. Pulsando el gatillo izquierdo Dante usará los poderes angelicales y pulsando el derecho los demoniacos (si no pulsas nada usará los suyos propios), esto hace que en algunas ocasiones tengas que tener una coordinación muy alta para hacer todo lo que quieres, o debes, hacer. Puede parecer algo exigente pero cuando le coges el truquillo lo cierto es que queda claro que es la mejor opción posible. También hay que tener en cuenta que muchos enemigos son mucho mas fáciles de eliminar con alguna técnica en concreto, así que te ves "obligado" a dominar casi todas las facetas de Dante.
Análisis Devil May Cry
Casi sin darte cuenta te ves totalmente absorto en el juego, no se puede explicar con palabras, tienes que coger un mando y ponerte a destrozar enemigos con la OST metalera de fondo y dandote el capricho de destrozarles como tu quieras hacerlo. A veces querrás quitárteles de en medio rápido usando un arma con rango amplio, otras por el contrario querrás darte el gusto de coser a un enemigo a espadazos quitándote a los que vengan en el momento justo con un buen disparo de recortada en la cara... En DMC las posibilildades en los combates son altísimas y quizás por eso el juego nunca se hace repetitivo y jamás se hace aburrido, ni por un ligero momento. Incluso cuando te aparecen a la vez varios de los enemigos mas avanzados (que requieren de técnicas concretas) puedes elegir de que manera enfocar el combate ¿paralizo antes a ese chucho infernal con una de mis armas angelicales o abro un buen boquete en la armadura de esa fusión entre demonio y mecha? 
También hay que destacar a los enemigos finales, no solo por el espectacular despliegue artístico para cada uno de ellos (en especial la jodidamente asquerosa súcubo) si no por lo entretenido de sus mecánicas para vencerles. No es que sean especialmente difíciles, no lo es el juego en general, pero están resueltos de manera muy convincente. En algunos otros juegos de estas características parecen metidos por calzador y rompen el ritmo de la acción, en DMC no, en DMC están perfectamente integrados, dan un toque justo de variedad, añaden sus propias particularidades pero sin que de la sensación de que estés jugando a otra cosa de repente. Sacar a una buena señora demoniaca de las entrañas de un bebe gigante y coserla a puñaladas es tan entretenido y divertido como acabar con hordas de enemigos menores, y eso es de agradecer.
Análisis Devil May Cry
Así que tanto si has disfrutado con los Devil May Cry anteriores como si no los has puesto nunca la mano encima tienes que probar este DMC. No se me ocurre ningún motivo por el que no vayas a pasártelo bien jugándolo, es mas, no se me ocurre otro juego con una diversión tan inmediata como este. Olvídate de la polémica con el diseño del protagonista, olvídate de todas las cosas que hayas podido leer de los fans furiosos, incluso olvidate de este análisis y de otros que hayas podido leer, consigue este juego y lábrate tu propia opinión. Estoy seguro que ni afrontándolo con el mayor de los optimismos esperarás pasártelo tan bien con el.
NOTA: 9  
@FastETC

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