

El pasado fin de semana me empapé del universo Spider-Man, no todo lo que me hubiera gustado, pero sí lo suficiente como para escribir algo en el blog. Aunque agosto es un mes de vacaciones, las rotativas no paran. Digo, el gestor de contenidos, que es un blog online.
El sábado vi por segunda vez en pantalla grande “Spider-Man: Band New Day”, mientras que el domingo entré en Netflix y allí me topé con la saga “The Amazing Spider-Man” de Andrew Garfield.
De la última entrega de Tom Holland destaco lo bien hecha que está, es bastante entretenida, y lo alucinante que es ir lanzando telarañas con él, porque es un largometraje inmersivo, la saga que más te involucra como espectador, va más allá de los tradicionales efectos especiales, desde luego es muy recomendable verla en el cine. Incluso en 4DX con los efectos de viento, lluvia y butaca en movimiento, sobre todo si no te mareas ni tienes vértigo.
La cuestión es que Andrew Garfield como “The Amazing Spider-Man”, estaba en el top 10 de películas más vistas de la plataforma. Me refiero a la primera entrega, cuando Peter Parker conoce a Gwen, interpretada por Emma Stone. Pero hubo algo que me llamó la atención. La segunda película tenía muchos “likes” en Netflix, así que decidí verla también. Y tengo que decir que me pareció incluso más atrayente que la primera. Si no la habéis visto, ya estáis tardando, porque cierra muy bien la historia.
Tom Holland es un Spider-Man inocente, de instituto, gracioso, cuyo traje se lo debe a Tony Stark, muy relacionado con el universo MCU. Y que esconde su identidad para proteger a sus amigos y a MJ, de quien está enamorado. Andrew Garfield es un auténtico skater que crea él mismo el traje a su medida, alguien honesto que le declara sus sentimientos a Gwen casi inmediatamente y decide luchar por lo que realmente quiere.
Los antagonistas de Andrew Garfield son aparentemente más sencillos, pero su “Peter Parker” está básicamente solo defendiendo a la ciudad, salvo por la ayuda del padre de Gwen, que es policía. No obstante, las apariencias engañan, ya que aunque los antagonistas de Tom Holland son más complejos, cuenta con la ayuda de otros vengadores.
La responsabilidad que debe soportar el héroe es común a todos los largometrajes, desde el tío Ben hasta la tía May, de algún modo, le recuerdan a Peter que “un poder conlleva una gran responsabilidad”.
Hay otros temas de los que hablaría como “Mi vida con los chicos Walter”, pero en este blog se hacen críticas cinematográficas, aunque me gustaría matizar que mientras que Noe es “Team Álex” porque “le encanta su personalidad”, yo soy “Team Cole” porque a lo largo de las 3 temporadas ha tenido pequeños grandes gestos con Jackie, o New York, como él la llama. Vosotros ¿de qué team sois?
Para terminar, mañana es el eclipse. Me gustaría recordaros que debéis tener sumo ciudado, usar gafas con protección y marcado CE, y no mirar directamente al sol y como mucho hacerlo 3 minutos. También hay quien recomienda no mirar. La vista hay que cuidarla, así que no es necesario añadir más presión sobre ese sentido. Aunque entiendo perfectamente la ilusión de ver el eclipse.
