Revista Diario

Anestesia en diabéticos

Por Drajomeini @DoctoraJomeini

Anestesia en diabéticos
La diabetes es una de las enfermedades más frecuentes que podemos encontrar en una consulta de preanestesia. Generalmente, la gente no suele darle importancia:- ¿Tiene usted alguna enfermedad?- No. Bueno, el azúcar un poco alto.- ¿Toma usted tratamiento?- Sí, dos pastillas. ¡Ah! Y me pincho insulina por la noche.¡Llega a tener algo y nos dan las uvas! Lo cierto es que casi el 20% de la población mayor de 75 años es diabético y 14 de cada 100000 personas menores de 40 años, también. Y se preguntarán, ¿qué tiene que ver la anestesia con la diabetes? En otras palabras,¿qué tiene que ver salva sea la parte con las témporas?.Pues, veámoslo. En primer lugar, los diabéticos tienen asociada, en un 40%, hipertensión, debido al mal control de las cifras de azúcar en sangre, que dañan la membrana de las arterias. Eso hace que toleren peor el estrés de una cirugía y que tengan más riesgo de sufrir un infarto o de que sus pulmones fallen que un paciente completamente sano.La glucosa, que es peor que un veneno para estos pacientes, lesiona también los nervios periféricos, los más delgados, que regulan la sensibilidad de la piel (por eso, los diabéticos pueden tener heridas en los pies sin darse cuenta) y de las mucosas. Y los vasitos (arteriolas y vénulas) más finos del cuerpo. Esto tiene, desde el punto de vista anestésico, tres consecuencias importantes:- Su tránsito intestinal y sus reflejos gástricos son mucho más lentos que los de una persona no diabética. Por lo tanto, tienen un mayor riesgo de que parte del contenido del estómago pase al pulmón, cosa que les impediría respirar correctamente.- Sus arterias y venas responden a los cambios de presión mucho más lentamente que las de una persona no diabética, por lo tanto, después de una epidural o de una espinal, la tensión se baja mucho más y pueden ponerse muy malitos si no se tiene en cuenta.- El riñón responde peor que el de una persona no diabética, por lo que los líquidos que se le pasen a lo largo de la cirugía deben estar perfectamente equilibrados con el sangrado para no encharcar al paciente, como si fuera una rana.A eso unimos un deterioro por parte de nuestra sibilina glucosa de los tejidos que contienen colágeno . ¿Esto qué conlleva? Que tanto la articulación de la mandíbula como la primera articulación cervical sean más rígidas y el paciente más difícil de intubar.Pero no termina ahí: la glucosa es como la canción de U2 : “I can´t live with or without you”. Cuando se les bajan los niveles de azúcar en sangre, estos pacientes también lo pasan fatal. Por eso, antes, durante y después de la cirugía, el nivel de glucosa tiene que estar controlado estrictamente, teniendo en cuenta que el dolor y el estrés aumentan dichos niveles en sangre. Por todo eso, el paciente diabético se opera siempre el primero de la mañana.
- ¿Tiene usted alguna enfermedad?- Sí, soy diabético. ¿Por?- Por saberlo.


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