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Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi

Publicado el 22 marzo 2013 por Matichica
Como recordarán, este verano me propuse leer el clásico de la literatura rusa por excelencia, Anna Karenina, y lo hice con tiempo para terminarlo antes de ver la película. Como buena amante de la lectura, me entregué a los relatos pormenorizados de la Rusia del siglo XIX que hace Tolstoi, a la solapada crítica social de la gente de la aristocracia con sus rituales, códigos y rígidos parámetros para medir los comportamientos ajenos; disfruté con cada contrapunto entre los personajes más fuertes de la novela, saboreé las disputas políticas que enfrentaban a defensores de la modernidad y a los conservadores... En pocas palabras, amé el libro y esperé con ansias el filme de Joe Wright que finalemente ví esta semana...
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Debo decirles que pese a algunas críticas que había leído, la película no sólo no me defraudó sino que terminó encantándome. La adaptación de un clásico no es tarea fácil, obviamente quedan cuestiones sin desarrollar ni profundizar, pero la trama está bien representada, los conflictos tienen el dramatismo que se lee en la novela, y no agota el relato en la historia de Anna sino que le otorga gran importancia a la presencia de Levin. Y lo mejor, el vestuario logra transmitir esa grandilocuencia que se lee en el texto. Cuando Tolstoi describe los salones, las vestimentas y accesorios lo hace con profusión de detalles, y la película reproduce cada uno de ellos. Ya sé, quiénes la vieron me dirán que el hecho de estar filmada en escenarios teatrales desconcierta y le resta magia, pero creo que la idea del director es reforzar esa "vida para afuera" que llevaban estos personajes siempre pendientes de la aprobación y admiración ajenas.  Si hablamos del vestuario, la gran responsable es Jacqueline Durran, quién se alzó con el Oscar por sus diseños para este film. Esta diseñadora ya había vestido a los personajes de Orgullo y prejuicio y Expiación, deseo y pecado -todas del mismo director-. 
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Ella fue la que pensó el traje de cada personaje, para cada ocasión y así nos ofreció creaciones majestuosas que no hacen más que dotar a la película del lujo y exuberancia que tal vez le falte a los escenarios naturales. ¿Vemos los looks?
Entrada triunfal de Anna en escena La protagonista es una aristócrata que evidencia su estatus mediante gestos e indumentaria. Su arribo a Moscú deja perplejos a todos y no es para menos...  
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Y en ocasión de asistir a un baile -un momento muy importante de la historia- Anna luce un impactante traje negro que realza aún más la imponencia de sus joyas. Leí en una nota que a la actriz Keira Knightley le salieron moretones en el cuello por los golpeteos de las piedras que se producían con la danza. ¿Será tan así?  Díganme si estos trajes no podrían pertenecer a una colección de alta costura actual. Al parecer el director le pidió a la diseñadora que los vestidos fueran de inspiración años 50's del siglo XX, que casualmente tienen a Dior como ícono. No es casual; el creador francés se inspiró para su new look en la ropa que vestía su madre en plena Belle Époque, nada lejos de los tiempos de Karenina. ¡Todo vuelve!
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La paleta de colores de Anna es siempre intensa, ella luce colores fuertes -o directamente negro- y de ese modo evidencia cierta profundidad de su carácter. Para otra escena de baile se diseñó este vestuario en tono bordó con gran protagonismo de joyas y tocado. 
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Si bien la protagonista viste a la moda de entonces -muy inspirada en París que era la meca cultural para los rusos- se diferencia de sus amistades por la elección de tonalidades oscuras mientras que las otras damas prefieren los colores pastel. 
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Y como buenas "fashion victims", todas son fieles al polisón; esa creación del modisto Charles Worth que consistía en abultar la falda en la parte posterior de la cadera y aplanar el vientre. Acá vemos los interiores de la enagua, y el efecto logrado... 
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Les decía que Anna siempre iba de oscuro, pues un cambio abrupto se produce cuando ella asiste a la ópera y se encuentra en un momento muy especial de su vida -no cuento más para evitar dar demasiada información-. Allí ella, blanco de todas las miradas, justamente elije ir de blanco con esta creación. Nótese que repite las joyas del look con vestido negro -collar gentileza de Chanel-. Un buen detalle de vestuario. 
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Y en otra escena en la cual nuevamente se muestra la condena social de que era objeto, ella viste de tonos claros. 
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
En la escena final, en el viaje entren hacia su destino, Anna opta por un tono violáceo que prefigura el desenlace. Dramática y oscura, perdida en la soledad del asiento de su vagón, la protagonista luce así:
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Como vemos, cada prenda, cada accesorio encaja a la perfección con este personaje controvertido. Pero como contrapartida, en las antípodas y con la frescura de quién aún no conoce la oscuridad, aparece Kitty, la princesa que enamora a Levin y ofrece un mundo simple y puro ante la hipocresía y el desamor que rodean a Anna. 
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Kitty viste de colores claros realzándose así su candor y juventud. La delicadeza de sus prendas y el cabello rubio la hacen ver como una virgen.
Anna Karenina o la Rusia de Tolstoi
Hasta aquí el recorrido por el vestuario femenino del film... ¿Qué me dicen, les gustó? ¿Vieron la película? ¿Qué opinan de la adaptación? Espero sus aportes, comentarios y lo que quieran expresar. Me va a encantar leerlos. Que tengan buen fin de semana, besos:>

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