Se utilizan para tratar y limpiar los cortes y las heridas. Impiden la multiplicación de microorganismos y la consiguiente infección de la herida.
Cuando se trata de aplicar un desinfectante en seres vivos, recibe el nombre de antiséptico.
En el hogar es normal acumular en el botiquín dos o tres clases de ellos. Veamos sus principales características.
En heridas o cortes, es aconsejable el lavado con agua fría y jabón.
Aplicar después un producto de los citados a continuación.
Clases de antisépticos
Alcohol
Puede ser etanol, el más habitual, o alcohol isopropílico
No debe utilizarse en heridas abiertas
Irrita los tejidos
Agua Oxigenada
No irrita los tejidos
Se descompone relativamente rápido

Yodo
Su acción es rápida y duradera
En tintura de yodo. Disolución alcohólica para tratar hongos y bacterias
En solución acuosa. Para la limpieza de heridas
En solución de glicerina. Para aplicación en mucosas
Povidona Yodada
Es menos irritante
Mancha menos que el yodo
Cloruro de benzalconio
Bactericida eficaz
Diferentes concentraciones, dependiendo de piel o mucosas
Clorhexidina
No produce hipersensibilidad
Acción rápida y duradera
Derivados de mercurio
Tiomersal y merbromina
Pueden producir hipersensibilidad
Existen antisépticos para otros tratamientos que llevan antibiótico en su composición. Estos deben ser prescritos por un médico.
Cuando una herida no ha cicatrizado transcurrida una semana, hay que acudir a la consulta médica.
Hay que tener en cuenta que si la herida se ha producido en un lugar con suciedad, o está causada por un elemento metálico o con restos de óxido, será necesario un tratamiento antitetánico.
