Por Hogaradas
Se desempeńan en esa tarea el 21% de las madres separadas o divorciadas y el 27% de las madres solteras. Necesitan imperiosamente trabajar pero presentan desventajas para insertarse en el campo laboral.
Un informe revela que en Argentina 1.146.000 de mujeres de los grandes centros urbanos se desempeńan en el sector doméstico remunerado, un trabajo desvalorizado, con escaso nivel de retribución económica, pero que cumple un rol fundamental en las familias con ingresos medios dada la creciente participación de las mujeres en el ámbito laboral y la extensión de la jefatura de hogar femenina.
Así se destaca en el estudio “Trabajadoras domésticas: żcómo cuidamos a quienes proporcionan cuidados?”, elaborado por la directora de la Fundación Observatorio de la Maternidad (OM), Carina Lupica, y se indica que en el país el 15,4 por ciento de las mujeres en edad fértil (de 14 a 49 ańos) que trabajan lo hacen el servicio doméstico, cifra que asciende al 18,1 por ciento en el caso de las madres (mujeres jefas de hogar o cónyuges del jefe de hogar, que conviven con hijos/as).
En este sentido se subraya que “son las madres con menos ańos de escolaridad, las más prolíficas y las que afrontan solas la crianza de sus hijos e hijas la que tienen mayores probabilidades de estar empleadas en el servicio doméstico”.
“Los ańos de escolaridad de las mujeres madres tiene incidencia decisiva: el 39,5 por ciento de las madres con nivel educativo bajo (no completaron los estudios secundarios) están insertas en el servicio doméstico, porcentaje que se reduce a la mitad (14,7 por ciento) en el caso de las madres con nivel educativo medio (completaron los estudios secundarios) y prácticamente no tiene significancia (0,6 por ciento) en las madres con mayor nivel educativo (completaron los estudios terciarios/universitarios)”, se explica.
El informe también seńala que la probabilidad de desempeńarse como trabajadora doméstica crece a medida que aumenta la cantidad de hijos e hijas en el hogar, lo son:
* El 15,6 por ciento de las madres que trabajan en forma remunerada y tienen hasta dos hijos/as.
* El 23,2 por ciento de las que tienen entre tres y cuatro hijos/as.
* El 26,3 por ciento de las que tienen más de cuatro hijos/as.
Asimismo se indica que es una fuente de trabajo “muy importante para aquellas madres que tienen la responsabilidad de criar a sus hijos e hijas sin apoyo de un cónyuge y, muy probablemente, sean el único sostén económico del hogar”, lo son:
* El 16,6 por ciento de las madres que están unidas o casadas.
* El 21,1 por ciento de las que están separadas o divorciadas.
* El 27,1 por ciento de las solteras.
“La mayoría de los hogares monoparentales con jefatura femenina presentan situaciones críticas, puesto que la sobrecarga de trabajo reproductivo (tareas del hogar y de cuidado) y productivo (trabajo remunerado) que tienen esas madres solas con hijos e hijos a cargo limita sus posibilidades de participar en otras actividades laborales y recreativas, reduce su capacidad de generar mayores ingresos y afecta su bienestar y el de su familia”, se explica.
En tanto, se indica que un alto porcentaje de las trabajadoras domésticas no están registradas “a pesar de los esfuerzos realizados por el Gobierno para revertir esta situación”.
Frente a este panorama, se concluye que “una proporción importante de trabajadoras doméstica son madres prolíficas y se encuentran solas en la crianza de sus hijos/as, es decir, se trata de un grupo de mujeres que requieren apoyo para desarrollar, en simultáneo, las tareas de cuidado de los miembros dependientes de su familia y trabajar” de manera remunerativa.
