Dejando de lado este arte callejero, me ha llamado la atención esta otra forma de hacer arte. Este es un arte urbano, como los grafitis, pero sin atentar nuestra sensibilidad, aunque si que pretenda hacernos pensar, un arte urbano con plantas.
Algunos de estos proyectos pueden ser reivindicativos de un entorno urbano más agradable, menos contaminado, o con mejores servicios, más amable. Este arte urbano siempre busca hacernos sonreír, y además es biodegradable, pues por desgracia muchas de estas obras están abocadas a desaparecer en un breve periodo de tiempo, es un arte efímero, así que el artista tiene si cabe más merito, pues su arte se conserva poco tiempo, y en ese breve espacio de tiempo tiene que conmover.
La mayor parte de estas obras están realizadas con musgo, aunque también usan en alguna ocasión suculentas, como en el trabajo realizado en el 2009 en una azotea de un edificio en Brooklyn.
Aunque sea un arte efímero, no por ello es menos admirable y reconocido. Otros artistas callejeros podían tomar nota, ¿No os parece?
Fuente mosstika
