
El color del pie era muy oscuro, así que le dimos dos manos de imprimación. Además la pintura con la que trabajamos después no era a la tiza, sino acrílica, y le costaba más cubrir.

!Cómo no...!, verde mint...

¡Fuera flecos negros o como sea que se llame ese adorno!

Y bienvenida a la pasamanería en tono acorde....

Pequeñas lágrimas de cristal de esas que vamos recuperando o comprando en mercadillos y....





¡Así te queremos ahora!

¿Qué os ha parecido el cambio? Nosotras estamos muy contentas, y por eso nos la llevamos a casa de Marcela Cavaglieri para que disfrute de la compañía de los proyectos que participan en su Finde Frugal 126.

¡Feliz fin de semana!
