Relato que escribí como modesto homenaje a Lovecraft, uno de mis primeros maestros de la literatura del horror cuando me dio por leer más allá de meros libros juveniles cuando aún era un perillán imberbe. Revista Ilustración
Relato que escribí como modesto homenaje a Lovecraft, uno de mis primeros maestros de la literatura del horror cuando me dio por leer más allá de meros libros juveniles cuando aún era un perillán imberbe.
