El azar es en realidad una concatenación de causalidades cuya clave matemática desconocemos. En torno a esas ignoradas claves montaron los cabalistas su arquitectura esotérica. No fue casualidad, por ejemplo, sino causalidad, que el autor del monumento madrileño a la Constitución ideara un cubo abierto por los cuatro costados y vacío en su interior.El símbolo más expresivo que podía darse de la Constitución de 1978. Han transcurrido más de 30 años de engolada exaltación constitucional. Y en todo ese tiempo, fue violada casi de continuo cual puta de carretera, en no pocas ocasiones con el beneplácito del alto Tribunal encargado de asegurar su presunta virginidad democrática. En fin, España, un país conducido por unos clones del más puro estilo Krishna Menon . A saber, entre Krishnas Menones anda el juego, o lo que es lo mismo, entre nombrados en la oscuridad de una Isla lluviosa. Mientras tanto ilusos borregos adornan el paisaje de Iberia buscando en la hierba estrella de Oriente.
Avidio Casio de Borbón
