El pasado domingo en La Riviera pudimos disfrutar de Bacilos en su escenario, un concierto para bailar, festejar y dejarse llevar. Bacilos llegaron en un domingo a La Riviera, el proyecto nacido en Miami en el final de los años 90 quería presentar un repertorio extenso (más de 90 minutos) donde no se dejara de bailar, algo que lograron; su relación con España es más dulce concierto tras concierto.
Bacilos llegaban con toda la formación, jugando con percusiones, coros y con un inicio muy potente con Crónica de una inmigración anunciada y con Dolores de Cabeza como las dos primeras canciones junto a Pasos de gigante y de Por hacerme el bueno, un inicio para tomar contacto con esos fans llenos de ilusión por ver a este legendario grupo que llegaba con unos ritmos perfectamente acompasados y con sorpresas como Las notas de mi psicóloga y Facho, canciones que además muestran etapas del grupo muy interesantes que se fueron uniendo siempre en pesando en el disfrute.

El concierto seguiría, nos encontraríamos con algunas revisiones y momentos más íntimos como el que se vivió en Limón y sal o en algunas canciones del final que ejercieron de fin de fiesta; una fiesta sonora con una banda super bien engrasada que nos trajo una noche que será recordada por la alta calidad, la nostalgia y los ritmos frescos y que unieron los dos continentes. Bacilos son historia y una noche más lo demostraron.
#Más fotografías en Flickr.
